La Rioja

¿Merece la pena tener un plan de pensiones?

¿Merece la pena tener un plan de pensiones?
  • Los beneficios del fondo variarán en función de cada consumidor y de su escenario concreto

El sector bancario está inmerso en la campaña de captación de planes de pensiones en una época en la que las bonificaciones por traspaso y las promociones por abrir un nuevo plan ocupan los escaparates de la mayoría de las sucursales que pueblan nuestro país. Pero, ¿valen realmente la pena? Son muchos los que se preguntan si son un buen vehículo para ahorrar de cara a la jubilación y, sobre todo, si las ventajas fiscales compensan el hecho de que el dinero solo pueda rescatarse en el momento de la jubilación o al cumplir una serie de circunstancias muy concretas, como paro de larga duración o enfermedad grave, entre otras.

Desde el comparador de planes de pensiones y productos de ahorro HelpMyCash.com apuntan que el ahorro fiscal es su principal ventaja y que nos pueden ayudar a ganar varios miles de euros más en comparación con un fondo de inversión. Eso sí, los beneficios de un plan variarán en función de cada consumidor y de su escenario concreto (ingresos brutos anuales, aportaciones, forma de rescate, etc.). Para saber si realmente nos interesa contratar un plan para complementar el retiro de la Seguridad Social, el comparador ha elaborado una completa calculadora gratuita sobre planes de pensiones que nos permitirá determinar si, en nuestro caso particula, valen la pena.

La calculadora también posibilita descubrir cuánto podríamos llegar a tener en el momento de la jubilación antes y después de pagar impuestos, cuál es la forma óptima de rescatar el dinero y a cuánto ascendería el ahorro fiscal.

La preocupación de los españoles por su jubilación ha provocado que muchos empiecen a plantearse la apertura de un plan de pensiones para combatir un futuro incierto. Sin embargo, antes de darle el "sí quiero" y adentrarse en una oficina bancaria en busca de una suculenta promoción, es importante entender su funcionamiento y cuáles son los mecanismos fiscales que impactan en el ahorro. Para empezar, los planes de pensiones permiten diferir el pago de impuestos a la Administración sobre las aportaciones realizadas, eso sí, con ciertas limitaciones: un máximo de 8.000 euros anuales o el 30% de los rendimientos del trabajo y actividades económicas, la menor de las dos cantidades.

Es decir, que invertir en un plan de pensiones permite pagar menos impuestos a lo largo de la vida laboral, reduciendo la base imponible sobre la que se calcula el IRPF. Por ejemplo, imaginemos que ganamos cada año 35.000 euros brutos. En ese caso, pagaríamos de IRPF un total de 7.022 euros. Sin embargo, si aportamos 5.000 euros a un plan, la base liquidable se reduciría en la misma cantidad y el IRPF a pagar sería de 5.522 euros. El resultado es un ahorro fiscal de 1.500 euros anuales.

Para aclarar los distintos conceptos relacionados con los planes, además de estrenar la calculadora, el comparador celebrará una videoconferencia online y gratuita el próximo martes 29 de noviembre a las 18:00 horas con varios expertos en la materia.

En el momento en el que rescatemos el capital del plan, tendremos que pasar cuentas ante Hacienda. El capital reembolsado computará como rendimientos del trabajo y se sumará a los ingresos brutos obtenidos durante ese ejercicio fiscal.

Desde el comparador señalan que debemos elaborar una estrategia de rescate efectiva para que el ahorro fiscal previo no se reduzca a cero o, en el peor de los casos, se acabe pagando de más. Por lo general, cuando llega la jubilación los ingresos brutos anuales se reducen considerablemente, lo que significa también una reducción del IRPF.

Si en ese momento el dinero se rescata en forma de rentas periódicas, de manera que el capital reembolsado a final de año no aumente en exceso la base imponible y acabe suponiendo un incremento del IRPF, el ahorro fiscal será efectivo.

Si, por el contrario, se rescata de golpe o en cantidades muy elevadas, de manera que el IRPF a pagar durante ese ejercicio fiscal acabe siendo mayor que el que se abonaba mientras se ahorraba, se habrá pagado de más.

Los planes de pensiones no están exentos de desventajas que se deben contemplar antes de embarcarse en el ahorro para la jubilación: por un lado, a menos que se contrate un plan de pensiones garantizado, se puede llegar a perder dinero si el producto registra rentabilidades negativas; por otra parte, el dinero invertido estará retenido hasta el momento de la jubilación a menos que se cumplan una serie de contingencias concretas, pero en ningún caso podrá reembolsarse a discreción del partícipe si no se dan ciertas circunstancias.