La Rioja

Bruselas pone el acento en el papel que juegan los planes de pensiones privados

Bruselas pone el acento en el papel que juegan los planes de pensiones privados

Logroño. Bruselas ha puesto el acento en el rol que pueden jugar los planes de pensiones privados ante la incertidumbre sobre la sostenibilidad de los sistemas estatales europeos, con unas arcas públicas que aún sufren estrecheces y un número creciente de jubilados respecto al total de trabajadores. «Mientras trabajamos para mantener las finanzas públicas sobre unas bases sostenibles, es muy posible que los planes de pensiones ocupacionales y personales adquieran un rol más importante», tal y como aseguró el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, durante un seminario dedicado a estos productos. Se trata de «complementar las pensiones estatales, para proveer la seguridad financiera que la gente necesita cuando está jubilada», en palabras de Dombrovskis.

Los países europeos, conscientes de que la balanza demográfica se inclina cada vez más en contra de las finanzas públicas, han tomado ya medidas como las polémicas subidas de la edad de jubilación, iniciativas vistas con buenos ojos por Bruselas, donde se anima también a las capitales a emprender otras reformas estructurales.

«Las respuestas no solo pueden venir de las pensiones, el aumento de la edad de jubilación tiene que ser parte de la solución», subrayó Dombrovskis. Pero los cálculos que manejan los expertos apuntan a que ni siquiera estas medidas serán suficientes para ganarle la partida al envejecimiento de la población, sin encontrar nuevas alternativas o sin hacer nuevos sacrificios.

«Cuando los líderes políticos de la década de los cincuenta pusieron en marcha nuestros sistemas de pensiones, por cada diez trabajadores había dos jubilados. Hoy, son más de tres, y a mediados de siglo serán cinco», es decir, un pensionista por tan solo cada dos adultos en activo, subrayó la comisaria europea de Empleo y Asuntos Sociales, Marianne Thyssen. Además, actualmente uno de cada cuatro europeos depende de su pensión como principal fuente de ingresos, lo que da una idea de la vulnerabilidad de una amplia porción de la población ante un agotamiento de las pensiones.

No obstante, Thyssen aseguró que las reformas emprendidas en los últimos años -incluido el aumento de la edad de jubilación, unos requisitos de elegibilidad más estrictos y la reducción de las vías de jubilación anticipada- han permitido que la mayoría de los sistemas de pensiones europeos «vayan claramente de camino hacia la sostenibilidad financiera». «A pesar de las proyecciones que apuntan a un gran envejecimiento de la población en el año 2060, se calcula que el gasto público en pensiones se reducirá en 0,2 puntos porcentuales», aseguró la comisaria.

No obstante, Thyssen advirtió de que esto conllevará que «las pensiones públicas serán menos generosas». «Mientras que los sistemas de pensiones están actualmente ayudando a mantener el nivel de vida de los europeos de más edad, la reducción del gasto público podría poner en peligro la suficiencia de los ingresos en el futuro», alertó, algo que, a su juicio, «socava el equilibrio global del sistema».

Ante esta circunstancia, Bruselas apunta que una de las opciones es el desarrollo del sector de los planes de pensiones privados, una herramienta que permita cubrir las «lagunas que sufren casi todos los países en las pensiones», en palabras del director general de Estabilidad Financiera, Servicios Financieros y Unión de Mercado de Capitales, Olivier Guersent. Guersent afirmó que esto apunta a la necesidad de un sistema de planes de pensiones personales a nivel europeo, y recordó que la Comisión Europea ha puesto en marcha una consulta pública al respecto, que sigue abierta hasta el 31 de este mes y que servirá de base para que la institución valore si toma medidas en este sentido.

El vicepresidente de la Comisión para Empleo, Crecimiento, Inversión y Competitividad, Jyrki Katainen, subrayó a su vez que eliminar las barreras para crear un mercado europeo de estos productos permitiría también impulsar la inversión a largo plazo en la Unión Europea, aunque reconoció que aún es necesario hacer frente a varios «retos» para ello.

Por ejemplo, mencionó la necesidad de que se oferten planes «transparentes, eficientes e inclusivos, que no solo estén disponibles para empleos fijos sino también para la gran parte de la población que, cada vez más, trabaja con otro tipo de contratos laborales».