La Rioja

Declara en Valladolid el sacerdote acusado de daños a una menor en un exorcismo

Declara en Valladolid el sacerdote acusado de daños a una menor en un exorcismo
  • A la salida de los juzgados, el exorcista no ha querido hacer declaraciones porque "hay que ser discreto"

El sacerdote acusado de ocasionar daños a una menor de 17 años en 2013, a la que al parecer sometió a varias sesiones de exorcismo, ha declarado hoy en calidad de investigado durante algo más de una hora ante el juzgado que instruye este asunto en Burgos, según informa Efe. A la salida de los juzgados por una puerta lateral y acompañado por su abogado, el exorcista, cuya residencia es el convento de San Joaquín y Santa Ana, en Valladolid, no ha querido hacer declaraciones a los periodistas porque «hay que ser discreto».

Los hechos que han motivado la instrucción se remontan a 2013 y fueron denunciados por familiares de la supuesta víctima, cuyo letrado considera responsables de lo ocurrido a los padres de la joven, un sacerdote, una profesora de religión y al propio exorcista.

Lo que el juzgado intenta determinar es si la joven fue víctima de malos tratos físicos y psíquicos, amenazas, coacciones y delito contra la integridad moral. En su primera declaración, la supuesta víctima avaló la versión que figuraba en la denuncia, que aludía a que la obligaron a someterse al exorcismo cuando en realidad tenía problemas propios de la adolescencia, complicados con depresiones y una anorexia.

Sin embargo, meses después la propia joven corrigió su declaración inicial y se comprometió a retirar todas las acciones legales por este asunto. El juzgado decidió entonces el archivo del caso, pero la Audiencia provincial revocó el archivo y exigió retomar la causa para terminar de esclarecer lo ocurrido y si la joven pudo cambiar su versión por presiones.

Historial psiquiátrico

En su escrito, la Audiencia provincial ordenó la práctica de nuevas diligencias, entre ellas recabar del Hospital Fuente Bermeja (Burgos) el historial psiquiátrico completo de la joven con la finalidad de poder valorar el estado psicológico y si pudo ser sometida a presión para de que modificase su posición procesal. Asimismo, pidió que se proceda por parte del médico forense al reconocimiento personal de la joven denunciante para que informe sobre el grado de voluntariedad en el momento de confeccionar el escrito por si pudo ser sometida a presión para que modificase su posición procesal.

Entre las nuevas diligencias también solicitó que se practique la oportuna prueba pericial-médico forense, para que se valore si, como consecuencia de las actuaciones llevadas a cabo en el momento de los exorcismos, y teniendo en cuenta que la denunciante era menor de edad, existe la probabilidad de que sufriera un daño psíquico, o ante un maltrato psíquico sin lesión ni secuelas.

Además, se pidió la declaración como investigado, tal y como solicitó la acusación popular y que ya fue acordada por el juzgado, del sacerdote exorcista, a fin de que explique las prácticas realizadas a la joven y las finalidades pretendidas con las mismas. Finalmente, la Audiencia provincial solicitó que se tome nueva declaración a la joven denunciante, como solicita la defensa de sus padres.