La Rioja

Uno de cada diez conductores usa un detector ilegal de radares

Radar en la A-8.
Radar en la A-8. / Fernando Gómez
  • Cuatro de cada diez personas al volante reconoce haber puesto en riesgo su seguridad por atender el móvil, según un estudio de la Asociación DIA

Las nuevas tecnologías han cambiado todos los aspectos de la sociedad, incluida la forma en que el conductor encara un viaje por carretera. Estas herramientas se han convertido en fundamentales, aunque la línea sobre qué es legal o ilegal es bastante difusa para los conductores. Por ejemplo, siete de cada usuarios de los detectores de radares desconoce que su uso es ilegal, según un informe de la Asociación DIA de víctimas de accidentes que ha estudiado el impacto de las tecnologías en la conducción.

La Dirección General de Tráfico (DGT) prohíbe dos tipos de dispositivos antirradares: los detectores y los inhibidores. Los primeros son unos aparatos que identifican la frecuencia de los radares fijos o móviles y avisa de su presencia. Es la única función que realizan. Por su parte, los inhibidores, además de detectar estos controladores de la velocidad anulan sus frecuencias. "Los detectores de radares se pueden vender pero no usar, lo cual es muy llamativo", ha apuntado Francisco Canes, presidente de la Asociación DIA.

"Está claro que no nos hemos sabido explicar", ha reconocido Jaime Moreno, subdirector general de Movilidad de la DGT, quien aboga por "dar una 'pensada'" al asunto y cerrar el círculo prohibiendo la venta de detectores. Aunque ha aclarado en la presentación de la encuesta que es una competencia que supera a la DGT. La pérdida de tres puntos y 200 euros es el castigo por el uso de estos detectores; la sanción por los inhibidor es es de 6.000 euros y la pérdida de seis puntos, además de 30.000 euros de sanción para el taller que lo haya instalado.

Solo los avisadores de radar están permitidos en España. Una herramienta que los conductores han 'sacado' de los GPS. Estos aparatos ya no son los predominantes en la asistencia a la conducción sino que los usuarios (un 31%) prefiere descargarse una aplicación en su móvil y usarla. El resto prefiere el GPS, soluciones integradas en el vehículo o confiesa el uso de aparatos ilegales: Incluso uno de cada diez conductores que usa los detectores de controladores de velocidad y un 1% se decanta por los inhibidores, según alerta el estudio.

Pero el uso del móvil tampoco convence. "Nosotros no somos partidarios de que se use el móvil porque al final distrae si se recibe un WhatsApp o lo que sea", apunta Cano. "Hay que fomentar que la gente hable con el móvil a través de dispositivos. Hemos pasado de prohibir a hablar por el móvil a que se hable para evitar que se use el WhatsApp", añade el presidente de la Asociación DIA. A pesar de que el 47% de los conductores asegura que nunca usa el teléfono, el 53% reconoce haberlo usado de forma esporádica alguna vez cada semana. Incluso cuatro de cada diez encuestados reconoce haber puesto en riesgo su propia seguridad por estar manipulando el móvil.