El tribunal considera que está colaborando con España y otros países en investigaciones tributarias y de blanqueo
Su información ha permitido seguir el dinero de unos 3.000 defraudadores españoles en Suiza
La Audiencia Nacional ha dejado este martes en libertad condicional a Hervé Falciani, el informático francoitaliano que copió 130.000 cuentas de supuestos evasores fiscales mientras trabajó para el banco HSBC de Ginebra (Suiza).
La Sección Segundo del tribunal central, a instancias de la Fiscalía, considera que Falciani lleva preso desde el pasado 1 de julio, cuando fue detenido en el puerto de Barcelona tras bajarse de un ferry procedente de Sète (Francia). En un control rutinario de documentación los agentes le pidieron su pasaporte y descubrieron que existía una orden internacional de detención contra él emitida por Suiza por un delito de revelación de secreto bancario, que en España no está tipificado.
El tribunal aprecia que Falciani sigue colaborando con las autoridades de diversos Estados de la Unión Europea tanto en investigaciones financieras como tributarias, de blanqueo de capitales, financiación de terrorismo y corrupción.
No obstante, le imponen medidas cautelares como comparecer cada tres días en una comisaría de Policía, retirada del pasaporte, prohibición de abandonar el territorio nacional, obligación de fijar domicilio y de comunicar a la Audiencia cualquier cambio y designación de un número de teléfono (móvil) donde pueda ser localizado permanentemente.
Falciani entregó su lista con 130.000 presuntos evasores a las autoridades francesas que después, en virtud de tratados de cooperación en materia fiscal, la enviaron a otros países europeos como Italia, España, Grecia, Alemania o Reino Unido. En España, gracias a su información, se descubrió hasta septiembre de 2010 a 659 personas con dinero en Suiza, como el presidente del Santander, Emilio Botín, y varios miembros de su familia.
En septiembre pasado, Falciani tuvo una reunión con agentes de la Policía Nacional adscritos a la UDEF en la prisión de Valdemoro (Madrid). Éste les ofreció colaboración y datos fiscales de unos 3.000 defraudadores españoles. Entre ellos les habló del presidente de la Generalitat Artur Mas o el expresidente Jordi Pujol.