El protestante ha renunciado porque el imán de la mezquita que se planeaba en la "zona cero" de Nueva York ha aceptado mudar el centro religioso a otro emplazamiento
El cambio de postura de Terry Jones, se produce después de una serie de llamamientos internacionales, que incluyeron a Obama y al papa Benedicto XVI

El pastor cristiano Terry Jones habla con los medios de comunicación para confirmar la decisión de quemar libros del Corán. / Ap
Con antecedentes en Alemania
El pastor estadounidense Terry Jones, que quería quemar ejemplares del Corán coincidiendo con el aniversario de los atentados del 11-S, tiene antecedentes en Alemania, país que abandonó en 2008 expulsado por su propia comunidad. Así lo revela, en declaraciones que publica el rotativo Berliner Zeitung, Joachim Keden, antiguo responsable del seguimiento de sectas de la Inglesia Evangélica alemana en Renania, quien afirma que "Jones es el clásico dirigente sectario con un trasfondo fundamentalista extremo".
Su sucesor en el cargo y experto también en sectas, Andrew Schäfer, destaca que Jones fue condenado en 2002 por un tribunal de Colonia a una pena de 3.000 euros por falsedad documental, al atribuirse un título de doctor que no tenía. Asimismo fue acusado, aunque nunca se llegó a un proceso, de explotación laboral de los miembros mas jóvenes de su secta y de apropiarse indebidamente de fondos de su grupo religioso, lo que condujo a su expulsión por primera vez de la comunidad religiosa que había fundado.
Su readmisión solo se produjo "después de pagar una reparación económica de cuatro a cinco dígitos", según revela en el mismo rotativo Stephan Baar, uno de los actuales representantes de la "Comunidad Cristiana de Colonia", que fundara Jones y que, según sus palabras, tiene ahora unos 80 miembros activos.
El pastor Terry Jones, que amenazaba con quemar el Corán el sábado para conmemorar el aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, ha anunciado que desiste de sus intenciones. En una comparecencia ante los medios en su iglesia de Gainesville (Florida), Jones ha anunciado su decisión, tomada después de que se multiplicaran las críticas sobre la iniciativa en todo el mundo y también después de que el Secretario de Defensa, Robert Gates, le llamara para expresarle su "grave preocupación", por el riesgo en que podría poner a las tropas estadounidenses.
El "pastor", que habló sin aceptar preguntas de la prensa, ha indicado que ha renunciado a quemar el Corán porque el imán Feisal Abdul Raufde, responsable de la mezquita que se planeaba construir en la "zona cero" de Nueva York donde se perpetraron los atentados, ha aceptado mudar el centro religioso a otro emplazamiento. Sin embargo, inicialmente no ha sido posible confirmar que efectivamente el imán neoyorquino ha accedido a construir la mezquita en otro lugar. Según Jones, volará el próximo sábado a Nueva York para reunirse con el imán.
Por su parte, el imán Muhammed Musri, de la Sociedad Islámica del Centro de Florida, compareció junto a Jones para agradecerle su decisión de poner fin a un evento "que no iba a beneficiar a nadie, más que a los extremistas y a los terroristas". Musri ha confirmado que Jones se reunirá el sábado con Abdul-Rauf para hablar de la localización del centro islámico que pretende construir cerca de la "zona cero", pero no ha dicho que exista un acuerdo para cambiarla. "Estamos comprometidos en resolver esta situación", ha dicho el imán de Florida, quien hizo un llamamiento "a todos los hermanos y hermanas para que pasen página y eviten caer en la violencia y el radicalismo".
El cambio de postura del pastor se produce después de una serie de llamamientos internacionales, que incluyeron a Obama y al papa Benedicto XVI. El secretario de Defensa, Robert Gates, se puso en contacto con Jones para pedirle directamente que renunciara a su amenaza, que el Gobierno de EEUU consideraba que podría poner en peligro a sus tropas en el exterior y alentar el reclutamiento de extremistas islámicos.
Interpol lanzaba una alerta
La red internacional de Policía Interpol
había lanzado una alerta a los 188 países miembros en los que advierte de "fuerte posibilidad" de atentados violentos si se completa la profanación. El Departamento de Estado también emitió una alerta de viaje para los estadounidenses en la que advertía a sus ciudadanos de que se mantengan alejados de las posibles protestas que puedan ocurrir en el
extranjero contra la quema.
A las advertencias sobre las consecuencias que acarrearía la quema se sumó el propio presidente Barack Obama, que calificó la convocatoria del "Día Internacional de la Quema del Corán" como un "
acto destructivo". El presidente estadounidense, en una entrevista concedida al programa "Good Morning America" de la cadena ABC, consideró que la quema del Corán ayudaría enormemente a Al Qaeda en el reclutamiento de combatientes y pondría en mayor peligro a las tropas de EEUU en Afganistán e Irak. "Espero que escuche la voz de la razón y entienda que se está implicando en un acto destructivo", señaló Obama.
Su portavoz, Robert Gibbs, que admitió que en la Casa Blanca existía un debate sobre la conveniencia de contactar directamente al pastor para que cambiara de opinión, extendió sus críticas a los medios de comunicación que han dedicado una amplia cobertura a las amenazas del pastor, líder de una iglesia de 50 personas. "Ha habido más gente en sus ruedas de prensa que en sus sermones. Es un hombre desesperado que busca la atención mayoritaria del mundo", sostuvo Gibbs.
La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) había alertado de posibles represalias de "extremistas" si Jones prendía fuego al Corán. En un boletín interno difundido por los medios estadounidenses, el FBI señala que los anuncios de Jones causaron respuestas inmediatas en un sitio en internet "frecuentado por extremistas".
Un participante en el foro cibernético del sitio Al-Faloja escribió: "Deseo detonarme en esta iglesia. Quiero convertirme en un mártir y estallar en medio de esa mugre". En
Afganistán, varios centenares de personas ya quemaron una bandera estadounidense mientras coreaban "muerte a los cristianos", en protesta por los planes de Jones.