Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

Opinión

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
U n helado de pimientos al piquillo?», se pregunta El País en el titular de uno de los artículos de su último suplemento 'El Viajero'. Pues sí, y en La Rioja, habría que responder. En concreto, en la avenida de Valvanera, 47, de Calahorra, en la Heladería Sirvent, a la que este suplemento de viajes dedicó el pasado sábado uno de sus textos. «Para el heladero Miguel Sirvent, discípulo del famoso Ángelo Corvitto y amigo del prestigioso pastelero Paco Torreblanca, las verduras se han convertido en fuente de inspiración insólita. ¿Alguien se imagina el apio, los pimientos del piquillo, los espárragos, las alcachofas, remolachas, zanahorias y perejil convertidos en bolas dulces dentro de cucuruchos de barquillo?», comienza el artículo de El País, que se centra en glosar las excelencias de este particular establecimiento.
Y continúa: «La sorpresa salta en una barriada de Calahorra (La Rioja), en un modesto local que casi pasa inadvertido y cuyo propietario desciende de heladeros alicantinos afincados en la zona desde hace bastantes años. Se trata de una pista para iniciados que figura en la agenda de muchos gourmets y cocineros de media España. En su mostrador se hallan más de 50 sabores vegetales diferentes porque, para Sirvent, cualquier hortaliza es susceptible de convertirse en helado. Por ejemplo, el apio resulta excelente en forma de sorbete; en cambio, con la coliflor y los espárragos es mejor preparar helados porque necesitan cierto complemento graso».
Uno de los secretos del éxito de esta heladería radica en la calidad de la materia prima, como cuenta Miguel Sirvent en el reportaje: «En su diminuto obrador no hay lugar para colorantes ni conservantes. Todas las verduras, fresquísimas, recién cortadas en las huertas que flanquean el río Ebro, llegan por cajas a su recoleto obrador, donde se procesan a diario. Algunas, incluso, se recolectan a mano por el propio Sirvent, como el hinojo silvestre. Antes de comprar, y para no equivocarse, todo puede probarse. Helados salados que abandonan su tradicional papel en los postres para convertirse en complementos de platos primaverales», concluye el artículo de El Viajero.

Encuesta »
¿Cree que se debería cerrar el aeropuerto de Agoncillo?
No
Vocento
SarenetRSS