¿ES posible pronosticar y predecir si una cosecha de Rioja va a ser calificada de excelente? Hacia este fin trabajamos con estudio en dos etapas. Una en floración y otra en maduración. Considerando que el CR Rioja califica la cosecha en marzo-abril, nuestra anticipación sería hasta casi de un año.
En floración, a través de nuestros estudios sobre el número de semillas y en maduración conjugando parámetros diversos de la uva. Precisamente ahora extraemos conclusiones muy interesantes que comunicamos rápidamente al lector.
El CR DOC Rioja publica en maduración boletines de maduración que expresan, en cada semana, los valores de grado probable, peso, acidez, málico, potásico y polifenoles. Por la precisión lograda hemos estudiado grado probable, peso y ácido málico. Y en valores de día 1 de septiembre y día 1 de octubre y muestras de tempranillo de la zona alta de Rioja. Y además los incrementos o descensos durante ese mes.
Y todo ello en el período 2000 al 2008, considerando que 2001, 2004 y 2005 fueron cosechas excelentes.
En cuanto a grado probable los datos de estas cosechas excelentes están dispersos en el conjunto y también los incrementos. No resulta válido para nuestro fin.
En cuanto a peso de la baya resalta un gran interés de los valores referidos al día 1 de septiembre. Los valores de las cosechas que después se calificaron como excelentes están separados y son inferiores a 175 gramos y el resto de las cosechas (buenas y muy buenas) son valores desde 179 hasta 220 en ese primer día de septiembre. !Muy interesante! En cambio no es tan nítido al inicio de octubre ni en los incrementos. A día 1 de octubre, entre los valores de las excelentes se intercala la del 2003. Las demás son datos exteriores. No deja de ser interesante, pero menos que la referencia de inicio de septiembre.
En ácido málico en inicio de septiembre no es representativo para nuestro fin, pero sí se aproxima a inicio de octubre. En resumen, el día 1 de septiembre las cosechas que después fueron calificadas de excelentes tenían claramente la baya muy pequeña, aunque el grado no era muy bajo.
Significa esto que, determinando el peso de las bayas a inicio del mes de septiembre en una región, comarca o viñedo, se puede saber si la cosecha de esa área va a ser excelente y todo ello cuatro o cinco meses antes de la calificación oficial. De aquí se deduce también que el grado probable no significa nada para la calidad, hoy por hoy.
Que el mes de agosto es decisivo y creativo y el de septiembre tiene menos valor, aunque puede tener por climatología incidencia negativa. Que el contenido en málico se aproxima a la calificación, pero menos que el peso. Las cosechas excelentes tenían a inicio de octubre valores de málico bajos.
Que los resultados de calificación de cada cosecha por el CR DOC Rioja tiene una base técnica en los vinos del plan de calificación que refleja objetivamente condiciones de la uva. Que nuestra obsesión desde 1990 de centrar la calidad en el peso de la baya como carácter indirecto se confirma cada vez con más fuerza, desplazando la idea de grado probable.