
Si analizamos los datos de la encuesta realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (
De la encuesta también se desprende que los riojanos no están precisamente satisfechos con la gestión del Gobierno regional: es más, desaprueban notablemente la realizada en asuntos como la vivienda, la creación de empleo, la inmigración y la sanidad. Y entonces, ¿por qué reeligieron los riojanos un gobierno con cuya gestión no estaban de acuerdo? El descontento con el Gobierno no fue motivo suficiente para depositar la confianza en nuestro partido.
Si los riojanos pueden sentirse identificados con el PSOE, si además censuran la gestión del Gobierno regional, ¿por qué no confían mayoritariamente en nuestro partido? Debemos pensar que tal vez hayamos sido los afiliados quienes hayamos desconectado con una parte de la sociedad: quizás los ciudadanos no vean en nuestro partido un proyecto de sociedad ilusionante, progresista, solidario, generoso, firme y bien diferenciado del modelo social implantado en nuestra región por el Partido Popular. Ahora bien, como militantes tenemos la responsabilidad de tomar las decisiones necesarias que nos permitan sintonizar adecuadamente con la sociedad riojana. Por mi parte, propongo algunos pasos para conseguir dicho objetivo:
1. Admitir la realidad: es verdad que el PSOE ha mejorado sus resultados en los últimos 8 años, pero no es menos cierto que hace ya 17 años que no hemos ganado unas elecciones autonómicas. No podemos conformarnos con «derrotas dulces» porque sabemos por experiencia que pronto el adversario las convierte en victorias amargas.
2. Escuchar a los ciudadanos: nuestro partido es un instrumento de la sociedad y aunque los delegados seremos los responsables de los acuerdos adoptados en nuestro Congreso, serán los ciudadanos los destinatarios de nuestro proyecto político y quienes deberán identificarse con el equipo que lo lleve a cabo. Si realmente queremos un partido abierto que sirva como canal de participación política, debemos escuchar no sólo a los militantes, sino también a los simpatizantes y votantes, aceptar sus sugerencias y encauzar sus inquietudes.
3. Formular un proyecto político regional: la definición de nuestra estrategia política futura requiere la elaboración de un proyecto político, económico, social e integrador para nuestra región, con rumbo y políticas claramente definidas. Durante estos años se ha producido un deterioro en la convivencia política y estamos obligados a recuperar la normalidad democrática y recordar que la discrepancia es una manifestación de la libertad. En el ámbito económico e industrial, nos falta tejido empresarial y el Gobierno actual carece de una política en este campo, a salvo de su empeño -loable- por conseguir un fabricante de placas solares. Debemos fomentar el espíritu emprendedor y fortalecer las empresas de nuestra región para crear empleo. Y como tarea primordial, nuestro partido debe defender una política social basada en la igualdad de oportunidades, auténtico estandarte socialista, garantizando el acceso a una buena educación, un buen servicio sanitario, una completa red asistencial para personas dependientes y ejecutando políticas de igualdad. Por último, ese proyecto de región debe ser integrador porque en La Rioja no solo vivimos gentes nacidas aquí, sino también personas procedentes de otras regiones y, sobre todo, de otros países que han venido a trabajar y que en buena parte son un soporte importante para todos nosotros. En definitiva, un proyecto autónomo que aglutine en torno al PSOE a la mayoría social de La Rioja.
Son importantes cuestiones para dos días de Congreso: proyecto político y equipo para su gestión. Algunos militantes consideramos que es el momento de afrontar una renovación no sólo de ideas sino también de personas, pero no existe unanimidad en cuanto a su alcance. El reto está ahí y tiene fecha. Nuestra capacidad para provocar el cambio político en la región exige tomar decisiones sin temor a equivocarnos. Estoy seguro que todos queremos acertar, pero sólo lo conseguiremos si logramos conectar con la sociedad. Y serán los riojanos quienes dirán dentro de tres años si hemos acertado o no en nuestro Congreso.








