La Ley de Seguridad Vial se cumple por lo tanto a un ritmo de cuatro permisos cancelados al mes, unas cifras que destaca José Joaquín Pérez Micolau, jefe de Tráfico de La Rioja. «Creo que los conductores riojanos deberían darse cuenta de que la retirada de puntos va muy en serio», advierte. «El sistema nos está aportando un descenso importante de la siniestralidad», añade.
Según las estadísticas que maneja Tráfico, la franja de edad más proclive a la pérdida de puntos es la comprendida entre los 20 y los 29 años, con 49 casos; le sigue en segundo lugar el grupo de conductores entre los 30 y los 39 años, con 35 casos, así como el colectivo entre 40 y 49 años, que registra otras 18 suspensiones. Quienes presentan menos incidencia son los conductores menores de 18, que apenas anota un caso. También con un único expediente abierto hay un conductor de más de 60 años. Como corresponde a una región con un casi la mitad de sus ciudadanos residiendo en la capital, cerca del 50% de los conductores expedientados vive en Logroño; en La Rioja Baja tienen su domicilio 28 infractores, 16 en en el centro de la Comunidad y 15 en La Rioja Alta.
Tráfico aporta más datos. Por ejemplo, que en 74 casos la pérdida de los puntos afectó a conductores españoles, de modo que hay un alto número de infractores extranjeros (un total de 41) y que en 35 casos los conductores eran noveles. Los expedientes abiertos refuerzan el papel sancionador de la Guardia Civil, cuyos agentes incoaron 170 sanciones. Hubo también otras 142 actuaciones emprendidas por distintos ayuntamientos, 38 a cargo del Gobierno vasco y 16 incoadas por la








