I VILLAMEDIANA DE IREGUA I
Las asociaciones critican que no han tenido voz en el programa de fiestas
La Coordinadora Cultural denuncia la actitud «prepotente y de 'ordeno y mando'» del edil de Festejos, Carlos Güemes
Son días de fiesta. Sin embargo, desde que el pasado miércoles el cohete diera inicio a los festejos en honor de San Isidro, la habitual alegría por la llegada de estas fechas no ha logrado ocultar la existencia de un ambiente enrarecido en el municipio.
Varias pancartas firmadas por la Coordinadora Cultural de Villamediana (C. C. V.) penden de los edificios. En éstas, se reclama al concejal de Festejos, Carlos Güemes, que acepte la colaboración y las aportaciones de las asociaciones que integran el colectivo en la programación de las fiestas.
Según relata, en representación de la entidad, la presidenta de la Asociación de Mujeres, Ana Rosa Fernández, el malestar se gestó a principios de este año «cuando el edil no nos convocó a la reunión preparatoria para los festejos que se suele celebrar en febrero, y que nos había prometido en noviembre del 2007».
Así, la «sorpresa» llegó cuando Güemes citó a los miembros de la CCV en abril con una programación prácticamente ultimada. En ese encuentro, «el concejal no creyó oportuno tener en cuenta nuestras propuestas», señala Fernández. «Se ha cargado un montón de actividades y nos quería relegar a que preparásemos solamente alguna degustación», indica la presidenta de la Asociación de Mujeres.
«No entendemos a qué viene esta actitud prepotente y de 'ordeno y mando', cuando la CCV ha participado y trabajado por las fiestas durante 18 años sin ningún problema», sostiene.
Así, la CCV decidió no organizar apenas acto alguno en estos festejos. No obstante, Fernández matiza que «la CCV no quiere politizar nada, ni boicotear los festejos. Sólo trabajar por el bien del pueblo, que se nos respete como hasta ahora y que el edil abandone el 'ordeno y mando'».
Para niños
Por otra parte, la jornada festiva de ayer tuvo un marcado acento infantil. Un laboratorio de sonidos, en el que los pequeños grabaron una canción que estará disponible en Internet despertó la curiosidad de los menores por la mañana. Por la tarde, y con fuerzas renovadas, jugaron en los hinchables y en la ludoteca. Y al acabar el día admiraron la vistosidad del toro de fuego. Una jornada de diversión que satisfizo a los niños.
Varias pancartas firmadas por la Coordinadora Cultural de Villamediana (C. C. V.) penden de los edificios. En éstas, se reclama al concejal de Festejos, Carlos Güemes, que acepte la colaboración y las aportaciones de las asociaciones que integran el colectivo en la programación de las fiestas.
Según relata, en representación de la entidad, la presidenta de la Asociación de Mujeres, Ana Rosa Fernández, el malestar se gestó a principios de este año «cuando el edil no nos convocó a la reunión preparatoria para los festejos que se suele celebrar en febrero, y que nos había prometido en noviembre del 2007».
Así, la «sorpresa» llegó cuando Güemes citó a los miembros de la CCV en abril con una programación prácticamente ultimada. En ese encuentro, «el concejal no creyó oportuno tener en cuenta nuestras propuestas», señala Fernández. «Se ha cargado un montón de actividades y nos quería relegar a que preparásemos solamente alguna degustación», indica la presidenta de la Asociación de Mujeres.
«No entendemos a qué viene esta actitud prepotente y de 'ordeno y mando', cuando la CCV ha participado y trabajado por las fiestas durante 18 años sin ningún problema», sostiene.
Así, la CCV decidió no organizar apenas acto alguno en estos festejos. No obstante, Fernández matiza que «la CCV no quiere politizar nada, ni boicotear los festejos. Sólo trabajar por el bien del pueblo, que se nos respete como hasta ahora y que el edil abandone el 'ordeno y mando'».
Para niños
Por otra parte, la jornada festiva de ayer tuvo un marcado acento infantil. Un laboratorio de sonidos, en el que los pequeños grabaron una canción que estará disponible en Internet despertó la curiosidad de los menores por la mañana. Por la tarde, y con fuerzas renovadas, jugaron en los hinchables y en la ludoteca. Y al acabar el día admiraron la vistosidad del toro de fuego. Una jornada de diversión que satisfizo a los niños.












