MUNDO
Llegan a China los primeros equipos extranjeros de rescate y un avión español con ayuda
Los gritos de los supervivientes que surgían ayer de entre los escombros servían para recordar que se acaba el tiempo de salvarlos y evitar que aumente el saldo del terremoto que azotó el sudoeste de China y que las autoridades estiman en 50.000 muertos.
Los primeros equipos de rescate extranjeros llegaron a la zona del desastre para sumarse a la frenética -y cada vez más desesperada- búsqueda de vida entre las montañas de ruinas en que se han convertido casas, escuelas, fábricas, ciudades enteras.
Acompañados de perros rastreadores y equipamiento especial, estos expertos extranjeros son los primeros que acepta Pekín para ayudar en un desastre natural.
«Las labores de rescate del terremoto han entrado en su fase más importante», dijo el presidente Hu Jintao tras llegar a Mianyang, una de las ciudades más afectadas por el temblor.
Ayer despegó de la Base Aérea de Torrejón un avión fletado por la Agencia Española de Cooperación Internacional con un cargamento de material humanitario.
Los primeros equipos de rescate extranjeros llegaron a la zona del desastre para sumarse a la frenética -y cada vez más desesperada- búsqueda de vida entre las montañas de ruinas en que se han convertido casas, escuelas, fábricas, ciudades enteras.
Acompañados de perros rastreadores y equipamiento especial, estos expertos extranjeros son los primeros que acepta Pekín para ayudar en un desastre natural.
«Las labores de rescate del terremoto han entrado en su fase más importante», dijo el presidente Hu Jintao tras llegar a Mianyang, una de las ciudades más afectadas por el temblor.
Ayer despegó de la Base Aérea de Torrejón un avión fletado por la Agencia Española de Cooperación Internacional con un cargamento de material humanitario.













