ESPAÑA
Ibarretxe ve posible un acuerdo con Zapatero sobre su plan soberanista
De la Vega avisa de que el presidente será «rotundo» con el 'lehendakari' y que le dirá que no a sus planteamientos en la reunión del martes en La Moncloa

Ibarretxe conversa con Joseba Azkarraga durante la sesión plenaria de ayer. / DAVID AGUILAR-EFE
El 'lehendakari' Juan José Ibarretxe se mostró optimista con respecto a la reunión que mantendrá el próximo martes en el palacio de La Moncloa con el presidente del Gobierno.
El jefe del Ejecutivo de Vitoria confió en alcanzar un acuerdo sustentado en las negociaciones que mantuvieron el PSE, PNV y Batasuna en el santuario de Loyola sobre el derecho a decidir. El Gobierno, a través de la vicepresidenta, avisó a Ibarretxe de que va a recibir una respuesta «rotunda» de José Luis Rodríguez Zapatero .
Ibarretxe hizo oídos sordos a las reiteradas advertencias hechas desde La Moncloa sobre las nulas posibilidades de llegar a un entendimiento en torno a su propuesta de un nuevo marco de relaciones entre Euskadi y España, así como la convocatoria de una consulta popular. Rodríguez Zapatero ha dejado claro que dirá que no a esos planteamientos y María Teresa Fernández de la Vega señaló ayer que el presidente del Gobierno escuchará al 'lehendakari' «con todo respeto» y le responderá «con toda rotundidad».
El jefe del Ejecutivo vasco, no obstante, apuntó hoy que «es posible» un acuerdo, y dijo estar convencido de sus posibilidades de éxito porque «si no, no iría el próximo martes a Madrid». Indicó que sería injusto recibir «un jarro de agua fría en diez minutos» después de haber esperado «siete meses» para celebrar la reunión.
El acuerdo, apuntó en una entrevista en Radio Nacional, es sencillo, se trata de que «abramos la puerta tú y yo juntos».
Ibarretxe señaló que es evidente que el Estado de Derecho «se ha mostrado absolutamente incompetente» para resolver el problema de la violencia tras el fracaso de los sucesivos procesos de paz y el mantenimiento de la actividad terrorista de ETA. Por ello, apostó por «hacer más cosas» y ceder el testigo a la política que, dijo, «es lo que más daño hace a ETA». A modo de reproche, denunció que lo que «le da valor» a ETA es que «uno tras otro, todos los gobiernos españoles y todos los presidentes españoles», y citó a Felipe González, José María Aznar o Rodríguez Zapatero, «hayan negociado» con los terroristas sobre «el derecho a decidir del pueblo vasco y no con las instituciones democráticas vascas».
Esta situación, prosiguió, es «lo que, fundamentalmente, da un gran protagonismo político a ETA, que ETA sepa que aquello de lo que se habla por parte de los diferentes gobiernos españoles y presidentes españoles con ellos no se habla con las instituciones vascas, con el 'lehendakari'». Apuntó que la fórmula para deshacer este círculo es hacer lo contrario ya que «lo que realmente le hace daño» a la organización terrorista «es que hagamos política».
El jefe del Ejecutivo de Vitoria confió en alcanzar un acuerdo sustentado en las negociaciones que mantuvieron el PSE, PNV y Batasuna en el santuario de Loyola sobre el derecho a decidir. El Gobierno, a través de la vicepresidenta, avisó a Ibarretxe de que va a recibir una respuesta «rotunda» de José Luis Rodríguez Zapatero .
Ibarretxe hizo oídos sordos a las reiteradas advertencias hechas desde La Moncloa sobre las nulas posibilidades de llegar a un entendimiento en torno a su propuesta de un nuevo marco de relaciones entre Euskadi y España, así como la convocatoria de una consulta popular. Rodríguez Zapatero ha dejado claro que dirá que no a esos planteamientos y María Teresa Fernández de la Vega señaló ayer que el presidente del Gobierno escuchará al 'lehendakari' «con todo respeto» y le responderá «con toda rotundidad».
El jefe del Ejecutivo vasco, no obstante, apuntó hoy que «es posible» un acuerdo, y dijo estar convencido de sus posibilidades de éxito porque «si no, no iría el próximo martes a Madrid». Indicó que sería injusto recibir «un jarro de agua fría en diez minutos» después de haber esperado «siete meses» para celebrar la reunión.
El acuerdo, apuntó en una entrevista en Radio Nacional, es sencillo, se trata de que «abramos la puerta tú y yo juntos».
Ibarretxe señaló que es evidente que el Estado de Derecho «se ha mostrado absolutamente incompetente» para resolver el problema de la violencia tras el fracaso de los sucesivos procesos de paz y el mantenimiento de la actividad terrorista de ETA. Por ello, apostó por «hacer más cosas» y ceder el testigo a la política que, dijo, «es lo que más daño hace a ETA». A modo de reproche, denunció que lo que «le da valor» a ETA es que «uno tras otro, todos los gobiernos españoles y todos los presidentes españoles», y citó a Felipe González, José María Aznar o Rodríguez Zapatero, «hayan negociado» con los terroristas sobre «el derecho a decidir del pueblo vasco y no con las instituciones democráticas vascas».
Esta situación, prosiguió, es «lo que, fundamentalmente, da un gran protagonismo político a ETA, que ETA sepa que aquello de lo que se habla por parte de los diferentes gobiernos españoles y presidentes españoles con ellos no se habla con las instituciones vascas, con el 'lehendakari'». Apuntó que la fórmula para deshacer este círculo es hacer lo contrario ya que «lo que realmente le hace daño» a la organización terrorista «es que hagamos política».












