ESPAÑA
Detenido un empresario chino por su relación con la mafia policial de Coslada
Está acusado de pagar a los agentes por extorsionar al dueño de un negocio de la competencia
La Policía ha detenido a un empresario chino por su presunta vinculación con la trama gansteril desmantelada en Coslada alrededor del jefe la Policía Local, Ginés Jiménez. El detenido, que ya ha sido puesto en libertad, está acusado de pagar a los agentes por extorsionar al dueño de un negocio de la competencia.
El arresto es el primero de la segunda fase de la operación que continuará con nuevas detenciones la próxima semana y con la posible extensión del escándalo a otros municipios madrileños, según fuentes de la investigación.
La primera fase de la llamada 'operación Bloque' terminó esta semana con el arresto de 26 miembros de la Policía Local y el encarcelamiento del conocido como 'sheriff' de Coslada y de otros doce agentes. El descubrimiento de la trama delincuencial desató de inmediato una tormenta política que tuvo su plasmación oficial ayer en el pleno del ayuntamiento, gobernado por PSOE, IU y un grupo independiente.
El tripartito que dirige la corporación tiene previsto poner en marcha una comisión de investigación para determinar si deben depurarse responsabilidades políticas o administrativas por la permanencia de la trama de corrupción en el municipio durante tantos años. Por su parte, los representantes del PP, en desacuerdo con el anterior planteamiento, pedirán la dimisión del actual concejal de Seguridad y del alcalde, ambos socialistas.
El arresto es el primero de la segunda fase de la operación que continuará con nuevas detenciones la próxima semana y con la posible extensión del escándalo a otros municipios madrileños, según fuentes de la investigación.
La primera fase de la llamada 'operación Bloque' terminó esta semana con el arresto de 26 miembros de la Policía Local y el encarcelamiento del conocido como 'sheriff' de Coslada y de otros doce agentes. El descubrimiento de la trama delincuencial desató de inmediato una tormenta política que tuvo su plasmación oficial ayer en el pleno del ayuntamiento, gobernado por PSOE, IU y un grupo independiente.
El tripartito que dirige la corporación tiene previsto poner en marcha una comisión de investigación para determinar si deben depurarse responsabilidades políticas o administrativas por la permanencia de la trama de corrupción en el municipio durante tantos años. Por su parte, los representantes del PP, en desacuerdo con el anterior planteamiento, pedirán la dimisión del actual concejal de Seguridad y del alcalde, ambos socialistas.













