ESPAÑA
La banda etarra coaccionó a la patronal guipuzcoana dos años después de asesinar a su presidente
La Policía gala halla las pruebas en el ordenador decomisado a Aitor Kortazar en el 2003
ETA envió una carta a la Asociación de Empresarios de Gipuzkoa (Adegi) dos años después de asesinar en agosto del 2000 a su presidente Joxe Mari Korta en la que emplazaba a sus sucesores a someterse al chantaje del 'impuesto revolucionario'. La misiva fue descubierta en el ordenador intervenido el 4 de abril del 2003 en Gradignan, cerca de Burdeos, a Aitor Kortazar, presunto recaudador que va ser juzgado a partir de este lunes en París.
El examen del disco duro del ordenador, de marca Compacq, tipo Presario, a pesar de que había sido objeto de un programa de cifrado de datos, reveló la presencia de varios documentos relativos a las actvidades financieras de ETA. Entre ellos se encontraba una carta fechada en octubre del 2002, seis meses antes de ser interceptada la copia informática por la policía francesa, y dirigida a los entonces responsables de la confederación patronal guipuzcoana.
El texto les conminaba a ponerse rápidamente en contacto con ETA a fin de llegar a un acuerdo sobre la resolución del «conflicto» que les enfrentaba «desde octubre de 1998». El «conflicto» no era otra cosa que la política de firme oposición a la extorsión y las consignas de impago legadas por Korta Uranga, asesinado el 8 de agosto del 2000 mediante la explosión de un coche bomba a las puertas de su empresa en Zumaia. Los destinatarios del emplazamiento eran los dos industriales que tomaron sucesivamente el relevo de Korta en la presidencia de Adegi, José Ignacio Alberdi Etxaniz y José Echeberría Gaztelumendi.
El examen del disco duro del ordenador, de marca Compacq, tipo Presario, a pesar de que había sido objeto de un programa de cifrado de datos, reveló la presencia de varios documentos relativos a las actvidades financieras de ETA. Entre ellos se encontraba una carta fechada en octubre del 2002, seis meses antes de ser interceptada la copia informática por la policía francesa, y dirigida a los entonces responsables de la confederación patronal guipuzcoana.
El texto les conminaba a ponerse rápidamente en contacto con ETA a fin de llegar a un acuerdo sobre la resolución del «conflicto» que les enfrentaba «desde octubre de 1998». El «conflicto» no era otra cosa que la política de firme oposición a la extorsión y las consignas de impago legadas por Korta Uranga, asesinado el 8 de agosto del 2000 mediante la explosión de un coche bomba a las puertas de su empresa en Zumaia. Los destinatarios del emplazamiento eran los dos industriales que tomaron sucesivamente el relevo de Korta en la presidencia de Adegi, José Ignacio Alberdi Etxaniz y José Echeberría Gaztelumendi.













