Economia
España es el país de la zona euro donde más ha crecido la presión fiscal en esta década
El asalariado medio dedica 130 días de trabajo al año para pagar a Hacienda
España es el país de la zona euro, junto a Portugal, donde más subió la presión fiscal esta década, en concreto un 2,9% entre el año 2000 y el 2007 (las alzas de Chipre y Malta, del 12,5% y el 5,9%, respectivamente, no se contabilizan porque llegaron al mercado de la moneda común el pasado 1 de enero). No obstante, su tasa, del 41% sobre el Producto Interior Bruto (PIB) -medida conforme a los ingresos impositivos-, aún se encuentra por debajo de la media en la Unión Europea, situada en el 44,9%. A su vez, los países nórdicos son los que mantienen valores más altos, mientras que los últimos estados miembros registraron los incrementos más altos respecto a sus niveles pasados.
Según un informe del Instituto de Estudios Económicos (IEE) elaborado conforme a los datos recopilados por Eurostat -la agencia estadística europea-, al cierre del ejercicio pasado la mayor presión fiscal la sufrían los ciudadanos suecos (56%), seguidos de los daneses (55,1%), los finlandeses (52,7%) y, ya en un escalón inferior, los franceses (49,9%). Los españoles -aquí cada asalariado medio dedica 130 días de trabajo al año para saldar cuentas con Hacienda- se sitúan en el puesto número quince, por encima de los británicos (40,9%), los checos (40,8%), los malteses (40,7%), los luxemburgueses (40,5%) y los polacos (40,4%).
En tasas de variación, sin embargo, fue en las dos grandes islas europeas, Chipre y Malta, donde más creció el esfuerzo impositivo entre los ciudadanos europeos (en 13 de los 27 Estados de la Unión Europea se elevó, mientras que en el resto descendió). También aumentó de forma estimable en Letonia (3,4%), República Checa (2,7%) y Polonia (2,3%), amen de España y Portugal. Por el contrario, esa presión fiscal bajó, sobre todo, en Eslovaquia (3,8%), en Suecia (3,3%), en Luxemburgo (3,1%), en Grecia (2,8%) y en Finlandia (2,6%).
Familia tipo
No obstante, tomados de forma aislada los datos del 2007, la presión fiscal bajó para algunos colectivos de población en España, según un informe elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que achaca ese moderado descenso al recorte registrado en las cotizaciones sociales que han de abonar las empresas por sus trabajadores. En concreto, para una familia tipo (se pone como ejemplo una pareja con dos hijos) se sitúo en el 32,7%, nueve décimas menos que en el 2006, y también por debajo de los resultados del 2005 (33,2%) y el 2004 (32,9%), si bien resulta algo más elevada que en 2003 (32,5%).
Según un informe del Instituto de Estudios Económicos (IEE) elaborado conforme a los datos recopilados por Eurostat -la agencia estadística europea-, al cierre del ejercicio pasado la mayor presión fiscal la sufrían los ciudadanos suecos (56%), seguidos de los daneses (55,1%), los finlandeses (52,7%) y, ya en un escalón inferior, los franceses (49,9%). Los españoles -aquí cada asalariado medio dedica 130 días de trabajo al año para saldar cuentas con Hacienda- se sitúan en el puesto número quince, por encima de los británicos (40,9%), los checos (40,8%), los malteses (40,7%), los luxemburgueses (40,5%) y los polacos (40,4%).
En tasas de variación, sin embargo, fue en las dos grandes islas europeas, Chipre y Malta, donde más creció el esfuerzo impositivo entre los ciudadanos europeos (en 13 de los 27 Estados de la Unión Europea se elevó, mientras que en el resto descendió). También aumentó de forma estimable en Letonia (3,4%), República Checa (2,7%) y Polonia (2,3%), amen de España y Portugal. Por el contrario, esa presión fiscal bajó, sobre todo, en Eslovaquia (3,8%), en Suecia (3,3%), en Luxemburgo (3,1%), en Grecia (2,8%) y en Finlandia (2,6%).
Familia tipo
No obstante, tomados de forma aislada los datos del 2007, la presión fiscal bajó para algunos colectivos de población en España, según un informe elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que achaca ese moderado descenso al recorte registrado en las cotizaciones sociales que han de abonar las empresas por sus trabajadores. En concreto, para una familia tipo (se pone como ejemplo una pareja con dos hijos) se sitúo en el 32,7%, nueve décimas menos que en el 2006, y también por debajo de los resultados del 2005 (33,2%) y el 2004 (32,9%), si bien resulta algo más elevada que en 2003 (32,5%).













