FÚTBOL I SEGUNDA B cd logroñés
«Creo que el equipo va a descender por impago»
Agustín Abadía se muestra muy pesimista sobre el futuro del Logroñés tras lograr la permanencia

Agustín Abadía da instrucciones a sus jugadores. / J. HERREROS
El Club Deportivo Logroñés despedía el domingo con su objetivo logrado: la permanencia. Un meritorio triunfo en Lezama que no deja de enturbiar las circunstancias que atañen al club, debido a la falta de pago a los jugadores y técnicos por parte de la directiva blanquirroja. Ayer, Agustín Abadía habló claro y conciso en el programa 'Juego limpio' de Punto Radio La Rioja, donde dejó muy claro su pensamiento sobre lo que puede ocurrir al club en el caso de no pagar sus deudas. «Creo que el Logroñés va a descender por impago», aseguró.
El técnico blanquirrojo, una vez salvado el equipo, habló de la situación del club y de los jugadores: «Cada semana siempre se ha producido un problema u otro y no es fácil competir de esta manera. Para acudir a Bilbao el domingo, a jugar a las seis, fuimos después de comer en casa, porque no hay dinero». Y así, cada semana, algún problema».
Abadía indicaba que «es muy difícil trabajar así y que los jugadores se impliquen como lo han hecho los que he dirigido esta temporada, ya que en estas categorías no suelen quedarse mucho tiempo en los clubes».
Para el Ayuntamiento
Sobre el asunto del cobro y de lo que puede pasar si no se produce, dijo: «Yo espero que la situación se solucione, pero siendo sincero y con la experiencia que tengo, lo veo francamente difícil. No hay entendimiento y creo complicado recibir lo que se pactó al inicio de temporada, aunque tengo la esperanza de que se pueda lograr».
Mucha, sin embargo, no puede tener, porque cuando habló con Eugenio Vecino, portavoz del club, el domingo no pudo conseguir ninguna promesa concreta por su parte: «Eugenio Vecino habló y en ningún momento dijo que nos podría pagar. Como mucho, el Ayuntamiento. Es triste y muy duro, y quiero pensar que van a tener la sensibilidad de ver que hay veinte trabajadores que han cumplido y que se lo han ganado».
El problema es que, tal y como se han ido sucediendo los acontecimientos a lo largo de la temporada, el técnico blanquirrojo no puede ser optimista ante el futuro: «No soy optimista y lo digo. Hay gente que dice que soy bastante negativo. Ser realista no gusta, pero creo que el equipo va a descender por impago. Ojalá esté equivocado y el esfuerzo que los jugadores han hecho sirva para algo». Dicho de otra forma, denuncias. «Sólo faltaría que después de cumplir con nuestro trabajo no podamos defender nuestros derechos».
Respecto a la rumorología en torno a la llegada de posibles empresarios, manifestó: «Algún comentario nos ha llegado, pero pasan los días y la rumorología no se confirma». Abadía, aún siendo realista, piensa que se puede arreglar: «Este club es perfectamente salvable. Las Palmas, Málaga o Alavés tiene una deuda cuatro veces mayor que la del Logroñés y son salvables. El Logroñés es salvable si existe voluntad. Si no, hay que tomar una decisión, guste o no guste, que haga que el fútbol sea lo que fue antes o al menos poner las condiciones para que pueda serlo».
Y finalizaba diciendo lo que sentía en su interior: «Si fuera riojano lamentaría que la ciudad estuviera como está en candelero por motivos como los de ahora. La gente no se pone de acuerdo y no rema en la misma dirección».
El técnico blanquirrojo, una vez salvado el equipo, habló de la situación del club y de los jugadores: «Cada semana siempre se ha producido un problema u otro y no es fácil competir de esta manera. Para acudir a Bilbao el domingo, a jugar a las seis, fuimos después de comer en casa, porque no hay dinero». Y así, cada semana, algún problema».
Abadía indicaba que «es muy difícil trabajar así y que los jugadores se impliquen como lo han hecho los que he dirigido esta temporada, ya que en estas categorías no suelen quedarse mucho tiempo en los clubes».
Para el Ayuntamiento
Sobre el asunto del cobro y de lo que puede pasar si no se produce, dijo: «Yo espero que la situación se solucione, pero siendo sincero y con la experiencia que tengo, lo veo francamente difícil. No hay entendimiento y creo complicado recibir lo que se pactó al inicio de temporada, aunque tengo la esperanza de que se pueda lograr».
Mucha, sin embargo, no puede tener, porque cuando habló con Eugenio Vecino, portavoz del club, el domingo no pudo conseguir ninguna promesa concreta por su parte: «Eugenio Vecino habló y en ningún momento dijo que nos podría pagar. Como mucho, el Ayuntamiento. Es triste y muy duro, y quiero pensar que van a tener la sensibilidad de ver que hay veinte trabajadores que han cumplido y que se lo han ganado».
El problema es que, tal y como se han ido sucediendo los acontecimientos a lo largo de la temporada, el técnico blanquirrojo no puede ser optimista ante el futuro: «No soy optimista y lo digo. Hay gente que dice que soy bastante negativo. Ser realista no gusta, pero creo que el equipo va a descender por impago. Ojalá esté equivocado y el esfuerzo que los jugadores han hecho sirva para algo». Dicho de otra forma, denuncias. «Sólo faltaría que después de cumplir con nuestro trabajo no podamos defender nuestros derechos».
Respecto a la rumorología en torno a la llegada de posibles empresarios, manifestó: «Algún comentario nos ha llegado, pero pasan los días y la rumorología no se confirma». Abadía, aún siendo realista, piensa que se puede arreglar: «Este club es perfectamente salvable. Las Palmas, Málaga o Alavés tiene una deuda cuatro veces mayor que la del Logroñés y son salvables. El Logroñés es salvable si existe voluntad. Si no, hay que tomar una decisión, guste o no guste, que haga que el fútbol sea lo que fue antes o al menos poner las condiciones para que pueda serlo».
Y finalizaba diciendo lo que sentía en su interior: «Si fuera riojano lamentaría que la ciudad estuviera como está en candelero por motivos como los de ahora. La gente no se pone de acuerdo y no rema en la misma dirección».













