En un partido participativo como el nuestro, nos encontramos ante una oportunidad que no debemos desaprovechar si queremos que los congresos tengan de por sí una utilidad social y sean de verdad un instrumento de debate y de reflexión de nuestras carencias y de nuestras necesidades sobre el futuro. Y eso es lo que hasta el momento estoy echando personalmente en falta una vez más.
Existe el peligro de que el único debate que se genere se centre en las personas y sólo en las personas, en una especie de «quítate tú para ponerme yo», con unos apoyos y alianzas que poco o nada tengan que ver con el futuro del partido y su presencia en nuestra Comunidad. No debemos perder de vista nuestro principal objetivo que es buscar y confeccionar una estrategia para, entre otras cosas, ganar las siguientes elecciones autonómicas, dejando a un lado cuitas o venganzas personales que no aportan nada al futuro del partido en La Rioja.
En esa situación debemos ser capaces de articular un nuevo discurso, que basado en los ideales de la igualdad entre los ciudadanos y los pilares básicos que alimentan el socialismo del siglo XXI, tengan en cuenta especialmente en qué ámbito social estamos: una comunidad autónoma fundamentalmente de clases medias, con una buena situación económica general, con un mundo rural que mantiene su importancia en el conjunto de la comunidad y un área metropolitana de Logroño que abarca el 60% de nuestro territorio.
Debemos dar alternativas más claras para algunos problemas que tiene nuestra región en áreas como la educación pública, que absorbe y carga con el peso de la inmigración; del sistema sanitario, que es incapaz de responder a las necesidades de la población actual y futura; de la economía, ya que en La Rioja hemos crecido menos que en el resto de las comunidades autónomas de nuestro entorno; o a la reforma estatutaria donde el Partido Popular nos ha colocado a la cola de España en la actualización de nuestra máxima Ley autonómica.
Por lo tanto, ahí debemos centrar nuestro esfuerzo, concretando los puntos débiles de la acción del Partido Popular y, por el contrario, desarrollar nuestros puntos fuertes ampliando al máximo los equipos regionales y locales para que sean muchas voces las que trabajen por ese proyecto socialista en La Rioja para el 2011, mejorando aspectos del trabajo diario como la coordinación del Partido Socialista en todos los ámbitos, local, regional y nacional, y especialmente en las políticas de comunicación que expongan mejor el ingente trabajo que se lleva a cabo y que está logrando importantes y positivos cambios en nuestro país y en nuestra comunidad autónoma. En este sentido, el actual secretario general cuenta con el apoyo de la comisión ejecutiva municipal de Logroño para su reelección, y con esa misma lealtad que hasta ahora le hemos manifestado en el trabajo diario, le pedimos que proponga y aborde un nuevo impulso en la estrategia, en los contenidos, en los equipos y en la política de comunicación del Partido Socialista.
Necesitamos un proceso congresual abierto, transparente, de debate de ideas y proyectos, de debate de candidatos -si los hubiere-, pero especialmente necesitamos hacer las cosas bien, buscar la unidad del conjunto del partido y salir fortalecidos de estos procesos con un objetivo claro: ser útiles a la ciudadanía.








