- En los 70 muchos hombres tenían que ir a los núcleos urbanos en busca de empleos temporales. Sus mujeres se establecían con ellos buscando lazos matrimoniales. A eso hay que añadir la falta de servicios en algunos pueblos. Hoy por hoy todo se ha estabilizado mucho más, y es normal que se haya frenado ese fenómeno.
- ¿Qué ocurrirá en La Rioja con los pueblos más pequeños y con menos índice poblacional dentro de algunos años?
- Habrá familias que persistan y que sigan manteniéndose en ellos. Muchos se llenan con el verano. Algunos logroñeses poseen segundas viviendas en ellos, y ahora se comienza a dar ayudas para este tipo de inmuebles. Estos pueblos son parte de la bioesfera riojana que se debe mantener.
- Conociendo el problema actual de la vivienda, ¿aumentará la compra de pisos en pueblos cercanos a la capital?
- En Logroño ya ha comenzado a darse el fenómeno de las 'ciudades dormitorio'. Los precios de los centros urbanos son prohibitivos y uno busca los pueblos cercanos que terminan fagocitados por la gran ciudad.