Mayte Díaz es la persona que puso en marcha este original proyecto, que surgió hace ya un año, cuando se acercó hasta Ibercaja y les presentó la idea. «El propósito de este curso es que los pequeños de la casa conozcan el mundo de la cocina, que se sientan útiles y que vean que son capaces de hacer cosas fáciles, como gazpacho, ensalada, o por ejemplo, una empanada». La actividad se organiza de la siguiente manera: en un primer momento la profesora se reúne con los alumnos para explicarles los diferentes platos que van a cocinar entre todos, que suelen tener como base la dieta mediterránea. «Es muy importante involucrarles a todos ellos en lo que están cocinando. Uno casca los huevos, otro los bate... es un trabajo en equipo», comenta Díaz.
Está claro que trabajar con niños no es tarea fácil, y tal como dice la profesora, «te tienen que gustar, y debes saber llamar su atención para que no se aburran». Eso lo consigue con cariño e infinita paciencia, y a pesar de que todos ponen el mayor interés, todavía no se ve ningún futuro chef. «Aquí se intenta que, además de a cocinar y a familiarizarse con los alimentos y sus propiedades, también aprendan a llevar a cabo labores domésticas como encargarse de poner o quitar la mesa», aclara Mayte.
Y para todas esas madres que no consiguen que los peques de la casa coman platos como pescado o verduras, un consejo de profesional: «Camuflar los diferentes alimentos en el plato de forma que el niño no los vea». De esta forma conseguiremos que tengan una alimentación sana.