Un guardia civil halla con vida al anciano desaparecido durante tres días entre San Asensio y Hormilleja
«He encontrado un cuerpo y al llamarle Isidoro ha movido la cabeza hacia arriba y lo he tapado con mi chaqueta. La familia me ha comido a besos», relató el agente
«Después de contestarme que estaba bien, casi se me sale el corazón de alegría». Así relataba ayer, en declaraciones a Diario LA RIOJA, el agente de la Guardia Civil perteneciente al SEPRONA (Servicio de Protección a la Naturaleza) destinado en Ezcaray el hallazgo con vida de Isidoro Reche Alex, el anciano desaparecido desde el sábado en San Asensio. De 80 años y natural de Mondragón (Guipúzcoa), Isidoro descansaba unos días en la localidad, donde cuenta con una casa desde hace veinte años.
El anciano fue encontrado sobre las 18.20 horas de ayer en un lugar que ya había sido rastreado con anterioridad. En concreto se encontraba en una cañada que circunvala el río Regador y la LR-208 (carretera San Asensio-Hormilleja), en una cava de una altura de dos metros donde al parecer había caído el anciano.
Isidoro Reche fue llevado al punto de reunión del operativo de búsqueda, en la Casa Cuartel de la Guardia Civil de San Asensio, donde fue reconocido por sus familiares. El rescatado presentaba síntomas de cansancio y de deshidratación y además estaba desorientado. Tras ser valorado su estado in situ por el personal sanitario, fue trasladado posteriormente en una ambulancia al Servicio de Urgencias del Hospital San Pedro de Logroño. Mientras, en San Asensio, los familiares se debatían entre la emoción y la alegría del feliz desenlace.
«Esperaba un cadáver»
«La localización ha sido a mitad de camino entre San Asensio y Hormilleja», explicó en declaraciones a Diario LA RIOJA el agente de la Guardia Civil que encontró al anciano desaparecido. «Pasaba por la carretera con la moto, he visto el camino cuando regresaba a San Asensio, no sé lo que me ha dado y he dicho voy a mirarlo. Me he metido un kilómetro dentro entre viñas y me he puesto a mirar unas cavas. Pase la primera vez y no lo vi.Y al volver hacia la moto, vi una cosa negra que era la rodilla del anciano. Estaba tapado con las matas y a una altura de dos metros sobre la ladera», prosiguió el agente.
El guardia civil añadió que el anciano «estaba inmóvil ya que se había caído. Me esperaba un cadáver y al llamarle Isidoro, movió la cabeza, me respondió y se intentó incorporar. Lo tapé con mi chaqueta porque estaba en mangas de camisa y ha pasado mucho frío. Estaba tumbado de lado y parecía encontrarse deshidratado. Además, EN el brazo tenía cierto color de estar el cuerpo apoyado sobre él con peso, y algunos arañazos. Le he preguntado que si estaba bien y me ha dicho que sí».
La respuesta causó una gran alegría al agente. «A mí se me ha salido el corazón tras encontrarle vivo por lo que podría suponer decírselo a su familia. La familia cuando se lo comuniqué me han comido a besos. Estoy muy contento y satisfecho por este final feliz», añadió el guardia. «Salí a la carretera, llamé a la ambulancia y con los compañeros de la Unidad de Seprona lo hemos sacado en una camilla y lo trasladamos al puesto para que fuera identificado por la familia», concluyó el agente.
En la búsqueda participaron once equipos de rastreo conformados por la Guardia Civil, personal del Ayuntamiento y vecinos de San Asensio, familiares, Protección Civil de Haro, Cruz Roja de Nájera y Logroño, Guardería Forestal-Rural y efectivos de SOS Rioja.