I POLÍTICA I TOMA DE POSESIÓN DE LOS NUEVOS CONSEJEROS
Competitividad industrial e I+D, ejes de acción del nuevo Ejecutivo
Sanz confía en Erro la dirección de las políticas de desarrollo económico El ex titular de Agricultura liderará la «transición» hacia el nuevo modelo
Los gobiernos de Pedro Sanz siempre han pivotado sobre un punto. En su primera etapa, el grueso de la política regional giró en torno a la reducción del paro. Superado este apartado puso el foco en el modelo sanitario y ahora, una vez abierto el Hospital San Pedro y articulado el sistema de Salud, centra los esfuerzos en mejorar la competitividad industrial e impulsar la I+D+i. La apuesta merecerá una Consejería de nuevo cuño que aglutinará todas las actuaciones que alcanzan a Industria, Innovación y Empleo.
El presidente regional vuelca la responsabilidad de este cometido sobre Javier Erro, uno de sus colaboradores más estrechos desde que en 1995 tomara las riendas de la Consejería de Agricultura. Ya en la pasada legislatura realizó un primer intento de concentrar todas las políticas productivas adscribiendo al departamento de Erro Desarrollo Económico. Desoyó así las voces de quienes desconfiaban en que la fórmula diera sus frutos y se topó más tarde a la crisis derivada del cierre de Electrolux.
Sanz ha evitado esta vez parches competenciales. Ha optado por dar carta de naturaleza a una nueva consejería, la décima, que trabajará sobre las tres grandes áreas que abarca con la Agencia de Desarrollo Económico (Ader) y el Servicio Riojano de Empleo como ejecutores de buena parte de sus acciones.
En su primera intervención tras jurar el cargo, Javier Erro se comprometió a liderar la «transición» de la industria riojana desde la manufactura y los bajos costes al valor añadido, la tecnología y la exportación. «Trataremos de responder a las necesidades que genere la economía riojana utilizando las claves de productividad-competitividad, investigación, desarrollo y formación», explicó el titular de la nueva Consejería para quien el cargo que ahora ocupa «no representa ni un reconocimiento por el papel desarrollado en el caso de Electrolux ni la obligación de culminar la reindustrialización». «El presidente conoce las capacidades de cada una de las personas que ha designado», se limitó a opinar.