El escritor mallorquín Eduardo Jordá gana el Premio Bretón con sus relatos viajeros El autor mezcla géneros narrativos en 'Esperando la tormenta', que se ha impuesto en la XIV edición del certamen logroñés entre medio centenar de obras «Aúna la prosa breve, el relato y la memoria», afirma el jurado del concurso « Por muy sosegada y discreta que haya sido nuestra vida, todos albergamos secretos, todos tenemos zonas de sombra en las que nadie ha podido entrar, todos guardamos algo que tarde o temprano acaba saliendo a la luz y que nos desfigura o nos deshonra »  Francisco Javier Alonso Castroviejo (miembro del jurado), el escritor Eduardo Jordá, José Cortés 'Colo' (propietario del café Bretón) y Jordi Vidal (de Viña Alta Río) | | Imprimir Enviar | | XIV PREMIO BRETÓN
Ganadores del Premio Bretón | Obra ganadora: Esperando la tormenta
Eduardo Jordá (Palma de Mallorca, 1956)
Obras anteriores del autor: La fiebre de Siam (novela), Orco, Playa de los alemanes (relatos), Tánger, Norte Grande, Lugares (narrativa de viajes), Terra incógnita, Canciones gitanas (diarios), La estación de las lluvias, Mono aullador (poesía), además de ensayos y artículos periodísticos
Miembros del jurado: Francisco Javier Alonso Castroviejo, Víctor Pérez Herreros, Sergio Cámara, Francisco Pérez de la Cadena y Francisco Javier Quintana
1993-94: Escenas históricas pero verdaderas , de Francisco Sosa Wagner
1994-95: Veleta de curiosidad, de Miguel Sánchez Ostiz
1995-96: Al otro lado del tabique, de Concepción Fernández
1996-97: Armando Buscarini o el arte de pasar hambre, de Juan Manuel de Prada
1997-98: Viajes en el tren de los deseos, de Jorge Eduardo Alcalá
1998-99: Los caminos tortuosos, de Alejandro Bekes
1999-2000: El ciego perfecto y otras historias, de Fernando Morales
2000-01: La fascinación de los extremos, de Pablo Martínez Zarracina
2001-02: desierto (única edición sin ganador)
2002-03: Síndrome, de Javier Alonso (único autor riojano ganador del certamen)
2003-04: Viajes y novelerías, de Fernando Sanmartín
2004-05: Títere con cabeza, de Javier Almuzara
2005-06: Ver las estrellas y otros cuentos, de José Antonio Palomares
2006-07: Esperando la tormenta, de Eduardo Jordá |
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El escritor mallorquín de nacimiento, sevillano de adopción y, desde hace algunos años, logroñés por vocación literaria y amistad Eduardo Jordá (Palma de Mallorca, 1956) recibió ayer el Premio Viña Alta Río-Café Bretón por la obra Esperando la tormenta, un compendio de media docena de relatos viajeros en los que los paisajes y los personajes se funden con las reflexiones del autor.
Jordá, que participó en la edición del 2004 de las Jornadas de Poesía en Español, es un viejo conocido en el mundillo literario logroñés, pero además un autor con abundante obra escrita y publicada en la que demuestra dominio de muchos géneros distintos, desde la novela a la poesía, del relato a la narración de viajes, del ensayo a los artículos de prensa. Es en su faceta de poeta donde había conseguido hasta ahora los galardones más destacados: el Premio Renacimiento por La estación de las lluvias y el Ateneo de Sevilla por Mono aullador.
«Si no me viera nadie/ me inclinaría ante esta hoja de arce./ Tiene el color de un hombre/ que se está despidiendo para siempre/ de la única mujer a la que ha amado». Este poema dejado hace tres años en Logroño muestra su tono poético. Como ejemplos de su tono narrativo sirvan los fragmentos del relato La viuda Böll, perteneciente a Esperando la tormenta, que abren y cierran esta crónica.
La memoria
«Es un escritor a tiempo completo», según lo describió el librero y editor Francisco Javier Alonso Castroviejo, miembro del jurado, al presentarle ante los asistentes al acto de entrega del premio a mediodía de ayer en el café Bretón. «Un escritor -añadió- que no se ha encasillado en ningún género, sino que ha ido tocando absolutamente todas las posibilidades de la expresión escrita ( ) En esta obra practica un género que aúna la prosa breve, el relato y sobre todo la memoria».
Paisajes, personajes y emociones propias conviven en la escritura de Jordá. Para esta obra, se inspiró en varias experiencias; la que da título al volumen la vivió en un pequeño hotel de Malasia, donde esperaba -tal como contó él mismo- «con emoción y curiosidad» una tormenta, mientras que la dueña rezaba aterrorizada por que el temporal pasase de largo, ya que temía la destrucción de su único medio de subsistencia. Este hecho le llevó a reflexionar sobre la "seguridad" occidental frente a la fragilidad de los habitantes del resto del planeta.
Entre medio centenar de escritores de España y Latinoamérica presentados, el mallorquín es el décimo tercer ganador del certamen literario (que lleva en realidad catorce ediciones, pero una de ellas desierta) de mayor trascendencia nacional e internacional de los que se convocan en La Rioja hasta la fecha, y se embolsa por él 4.507 euros. Se suma así a una ya larga lista de escritores más o menos conocidos que abrió en 1994 Francisco Sosa Wagner, y al que seguirían Miguel Sánchez Ostiz o Juan Manuel de Prada, entre otros, así como Javier Alonso, único riojano premiado.
« Todos venimos de muy lejos y vamos a un lugar que también está muy lejos -escribe Jordá en Esperando la tormenta-. Y somos muchos, porque aquí estamos nosotros, los vivos, pero también nuestros padres y nuestros abuelos y los padres de los padres de nuestros abuelos Y todos, los vivos y los muertos, estamos aquí para proteger a una niña dormida y para evitar que tenga miedo »
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