Una de las cuestiones que analiza el informe es el rápido envejecimiento de la población que se está produciendo en el mundo, lo que ha provocado que el grupo de población de mayor crecimiento sea, precisamente, el de los octogenarios .
En la actualidad, existen unos 90 millones de personas mayores de 80 años, el 1,5% de la población, pero se espera que en el año 2050, dentro de cuatro décadas, este número se haya multiplicado hasta alcanzar los 400 millones de personas. En general, las personas mayores de 60 años superarán los 1.000 millones, dijo Ocampo, frente a los 670 millones que hay en la actualidad.
Los factores que originan este fenómeno son muy conocidos, como es el descenso de la fertilidad y la mejora de las condiciones de vida, sanidad y salubridad, que han elevado espectacularmente la esperanza de vida en muchos países.
En vías de desarrollo
La ONU destaca en su informe que este fenómeno no está circunscrito solo a las naciones desarrolladas, como era habitual, sino que también está comenzando a extenderse en las economías en transición y a los países en vías de desarrollo, donde en la actualidad vive el 63% de los mayores.
Pese a esta concentración, la proporción entre jóvenes y mayores sigue siendo muy diferente en los países desarrollados, donde el 21% tiene más de 60 años, y en los que están en vías de desarrollo, donde este porcentaje no supera el 8%. En los próximos años, el envejecimiento de las sociedades en vías de desarrollo va a ir más rápido que en el resto, y la ONU calcula que en el 2050 el 79% de los mayores vivirá en esas áreas.
Todo este proceso conlleva que, en términos mundiales, se va a producir un envejecimiento de la población en edad de trabajar, lo que obligará a muchos países, especialmente los que están en vías de desarrollo, a crear un sistema de pensiones apropiado, según Ocampo.