La Consejería de Salud ha puesto en marcha el plan de alerta contra el calor, capaz de movilizar a 2.000 personas si se alcanzan temperaturas excesivas
La Consejería de Salud acaba de activar el 'Plan de alerta de prevención y control de los efectos del exceso de temperaturas y calor sobre la salud', que se desarrolla desde el pasado día uno y hasta el 30 de septiembre. Su principal objetivo «es proteger la salud de las temperaturas excesivas, lo que se conoce como ola de calor», destacó ayer el consejero de Salud, José Ignacio Nieto, en la presentación de la campaña.
El plan de alerta y de prevención de temperaturas excesivas encuadra medidas de información, de vigilancia y de control de las temperaturas y también contempla la incidencia que el calor puede producir en las demandas de asistencia en determinados puntos del sistema sanitario, especialmete en urgencias, en atención continuada y en servicios específicos. A través de este sistema se puede llegar a alertar a más de dos mil personas, principalmente del ámbito sanitario.
Las previsiones meteorológicas para La Rioja en lo que respecta a la próxima estación estival anuncian un verano seco y caluroso. Entre los últimos veranos especialmente cálidos destaca el del 2003, tanto en España como en otros países europeos, cuando se superaron las temperaturas umbrales. En La Rioja, estos umbrales se han fijado a partir de los 36º grados centígrados de máxima y de los 22º grados de mínima. Los veranos de los años 2004, 2005 y 2006 fueron más suaves.
La consejería ha editado cincuenta mil folletos para distribuirlos entre la población. En ellos figuran consejos como el consumo de agua sin esperar a tener sed, evitar la ingestión de bebidas alcohólicas o las comidas calientes, usar ropa ligera de colores claros y preferentemente de algodón.