«Mi sobrina era muy reservada», afirman sus familiares durante el entierro en León
La familia de Antonia G.S., la mujer de 38 años que fue encontrada degollada el miércoles en Galilea, veló el jueves su cadáver en el tanatorio de León y luego la acompañó durante el entierro, en la localidad leonesa de Trobajo del Camino, donde había nacido.
Los familiares desconocían si el presunto asesinato de Antonia podía deberse a violencia de género. «No puedo contar nada, porque no lo sé, yo estoy aquí en León y no me he enterado de más que de que la encontraron muerta en su casa», aseguró Aurelia una de las tías de la fallecida. Visiblemente afectada por el suceso, Aurelia lamentó que no sabe «casi nada» de su sobrina desde que en octubre del 2006 se trasladó a La Rioja junto a quien entonces era su pareja. «Mi sobrina era un poco reservada», añadió, asegurando que apenas le había visto en una ocasión. Su último compañero quedó en libertad tras entregarse el miércoles a la Guardia Civil en León para declararse inocente.