Una valoración a la que no escapó el escenario que se plantea ahora en el Ayuntamiento de la capital riojana. «Julio Revuelta va a trabajar desde hoy mismo para que se cumpla la voluntad mayoritaria de los logroñeses», indicó para subrayar que su partido «nunca se ha cerrado a posibles pactos» como lo demuestra, a su juicio, los acuerdos alcanzados la legislatura recién acabada en diferentes municipios. Garantizó así que su formación «trabajará todo lo necesario» para que esta situación se reproduzca ahora también en Logroño.
Cuevas apoyó su lectura victoriosa en el cuarto triunfo consecutivo de Pedro Sanz en la Comunidad -«los riojanos han vuelto a confiar en él porque es un presidente que se deja la piel todos los días»- y la consecución de 120 ayuntamientos (112 con mayoría absoluta) ganando 18 nuevos municipios y perdiendo 15 donde el PP gobernaba hasta ahora, con un total de 542 ediles. Es la pareja a cortejar. El PR se deja querer y espera acontecimientos sabedor de que los resultados electorales del domingo le han convertido en la llave para abrir varias puertas claves de La Rioja, en concreto las alcaldías de Logroño, Lardero, Villamediana y Cenicero. Ayer dejó claro que exigirá dote y sus galanes comenzaron a tomar posiciones bajo su balcón.
Desde las filas populares, su presidente, Pedro Sanz, matizó que «la negociación no incluirá ningún mercadeo de intereses partidistas», en referencia a posibles concesiones a los regionalistas en el Parlamento o en el futuro Gobierno regional. En este sentido, el jefe del Ejecutivo en funciones circunscribió la negociación sobre la Alcaldía de la capital riojana al propio marco del Consistorio logroñés, sin posibilidad de una negociación conjunta del futuro municipal de Logroño, Lardero y Villamediana. «El acuerdo será bilateral en cada municipio», zanjó.
En el mismo sentido, el líder de los socialistas riojanos, Francisco Martínez Aldama, mostró su rechazo, «como principio», a un pacto global. «Intentaremos ir pueblo a pueblo y ciudad a ciudad», explicó, para, a continuación, augurar el acuerdo con el PR en la capital riojana: «Logroño será el buque insignia del cambio». Más contundente aún, el candidato socialista a la Alcaldía logroñesa, Tomás Santos, desveló que ya ha tenido alguna conversación con Ángel Varea, con quien podría reunirse mañana, para, a renglón seguido, añadir: «Tengo confianza en que seré el próximo alcalde».
Y mientras, la parte deseada también tomó posiciones en la pista de baile. El presidente del PR, Miguel González de Legarra, no descartó la posibilidad de pactos con el PP, confesó que el partido aún no ha decidido la estrategia negociadora, pero sí apostó por pactos independientes. «Cada localidad es independiente, tiene su autonomía y su propia capacidad de decisión, lógicamente a respetar», resumió. Sin embargo el hombre clave del PR en el futuro municipal logroñés, Ángel Varea, sí apostó por un «pacto global».