Nuria, la mujer de Aldama, se queda con el optimismo de su marido
Nuria, la mujer de Aldama, destaca, y agradece, el optimismo y la sonrisa de su marido: «En la campaña llega a las doce de la noche y siempre trae optimismo y buenas palabras, sobre lo bien que ha ido el mitin, lo que le ha dicho la gente o las buenas sensaciones que tiene». «Son pocas palabras las que cruzamos, ya que apenas tenemos tiempo para cenar porque a las siete de la mañana comienza la jornada con el desayuno con los niños y cada uno por su lado, pero se agradece una sonrisa». La esposa del candidato socialista necesita esa relajación en momentos tan tensos: «La campaña es difícil porque se escuchan y se leen cosas que, aunque sabes que no son verdad, duelen», confiesa. En cualquier caso, lo tiene claro: «Hace lo que tiene que hacer».
Claudia, la hija mayor, interrumpe la conversación: «Aldama ganará, vamos a ganar...», mientras el pequeño asiente divertido. «No lo oyen en casa, sino en la calle, en el colegio...», dice Nuria. «Afortunadamente -bromea-, yo normalmente estoy con gente que no tiene que ver con la política».
Mientras Quico no duda de que esta noche [la pasada] dormirá tranquilamente, al menos así lo asegura, su mujer tiene más dudas. «Yo no sé si podré dormir, mañana [por hoy] es un día muy importante y sé que Quico ha trabajado mucho para este momento».