Domingo, 27 de mayo de 2007
Registro Hemeroteca

en

REGIÓN

Elecciones27m
En persona
El candidato del PP a la Presidencia de La Rioja compartió la jornada de ayer con su familia y aprovechó la mañana para practicar senderismo por la sierra de Cameros
El candidato (cualquier candidato) no está solo en campaña. Aunque las luces enfocan directamente hacia el rostro que cuelga de los carteles, detrás de esa imagen está su familia, sus amigos, su gente.
En persona
Pedro Sanz, ayer, paseando junto a su esposa Mariví Llorente por el parque de La Ribera de Logroño. / JUSTO RODRÍGUEZ
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
JORNADA DE REFLEXIÓN
Mañana: Desayuna con la familia y luego toma su propio coche para llegar hasta el puerto de La Rasa. Desde allí camina hasta Torrecilla y luego va hasta Villamediana para almorzar en su finca.

Tarde: Paseo por Logroño y sobremesa en casa viendo el partido de pelota de Titín y atento a las noticias que llegan sobre el partido de fútbol del Alfaro.

Publicidad

Después de tantos años en primera línea de la política, la mujer de Sanz parece acostumbrada a lidiar con la doble faceta de su marido. Mariví Llorente le receta pocos consejos en periodos electorales como éste. «Sólo le digo que se tome las cosas con tranquilidad porque el trabajo lo ha hecho antes de la campaña», explica. «Que siga siendo él mismo y que descanse lo posible en los pocos ratos que pueda».

¿Y cómo vive estas semanas tan importantes para un candidato su pareja? «Bien», asegura la mujer del candidato. «Le veo menos de lo habitual, pero sé que es así. Trato de ayudar y apoyarle en todo los posible». A falta de poder verle en persona, Mariví observa constantemente estos días a su marido en los carteles, le escucha en las radios, lee sus palabras en la prensa. «Para mí es un orgullo que esté ahí», afirma para confesar que «también, en algunas ocasiones, me produce cierta inquietud por si pudieran surgir algunos problemas».

La frontera entre la vida pública y la personal está muy marcada. Pocos detalles trascienden de su rutina doméstica aunque, estos días, la insistencia de los medios de comunicación obliga a dar algún detalle para satisfacer la voracidad informativa. ¿Apaga Sanz el móvil cuando se sienta a comer? «No. Le gusta estar siempre disponible». ¿Y le ha tocado ser alguna ver presidente de la comunidad de vecinos? «Miembro de la Junta sí ha sido alguna vez. Presidente, no». Ayer, Pedro Sanz paró. Tras quince días frenéticos de entrevistas con la prensa, mítines, focos, consignas, apretones de manos, carraspeos de garganta y móviles que no callan, ayer Sanz paró. Desconectó todo lo que un político puede desconectar en estas fechas. Dormir unos minutos más de lo (poco) que se descansa en campaña y compensar el tiempo arañado a la familia. Salir de la foto que cuelga omnipresente en los carteles y sentarse en carne y hueso en el sofá de casa para dejar constancia de que el candidato, aunque las urnas acechan, también es una persona.

El cabeza de cartel del PP se levantó ayer temprano en su domicilio de Logroño. Desayunó con su mujer y su hija y luego aparcó el coche oficial para tomar él mismo el volante de su todoterreno y tomar la carretera que lleva hacia el Camero Viejo.

Ayer no le esperaban cámaras ni micrófonos, sino las curvas de LR-250 que le llevaron hasta el puerto de La Rasa. Sin corbata ni traje, embutido en la ropa más cómoda que guarda el armario de su casa, Sanz aparcó el coche y respiró aire puro. Se ajustó los cordones de sus botas de monte y caminó por el campo. Lejos del ruido y de la sintonía 'popular' que atrona en los mítines, el candidato caminó hasta Torrecilla. Un tiempo que aprovechó para oxigenarse y empezar a saborear los dos huevos fritos con patatas que almorzó unas horas más tarde en su finca de Villamediana. Ese rincón donde acostumbra a recalar para echar el freno cuando su rutina, como ha ocurrido las últimas semanas, se acelera.

Por la tarde, un paseo y vuelta a casa para estar con los suyos y encender las televisión para ver el partido de pelota de Titín. Y luego, más deporte con el Alfaro, pendiente de si el equipo de fútbol se mantiene en la categoría.

No va más. La jornada de reflexión se agota y se acerca la jornada de la votación. El día que marcará los próximos cuatro años del candidato Pedro Sanz. Del ciudadano llamado Pedro Sanz.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad

Canales RSS