El candidato perfecto, mi hijo
La madre de Miguel González de Legarra retrata al dirigente del PR
Dice su madre que le llaman Mikel desde niño por su abuelo materno y porque «hay muchos 'migueles' en la familia y hay que distinguirlo de alguna forma». La madre de Miguel González de Legarra, Arancha, lo describe como «un chico sin defectos». Antes de poder siquiera continuar la conversación apostilla: «La gente pensará que qué va a decir su madre, pero es que es verdad». «Está siempre atento a los demás, pendiente de si necesitamos que nos lleve a algún sitio o cualquier cosa...», insiste. «Es muy familiar y está muy unido a sus hermanos», remarca.
Y es que la familia del candidato del Partido Riojano a la Presidencia del Gobierno de La Rioja es más que numerosa. «Bueno, sólo ocho hijos», dice su madre. ¿Sólo? «Si contamos que tuve veinte embarazos..., no son tantos», comenta la vital mujer sin darle demasiada importancia. Y en una cuadrilla tan numerosa, en la que entre los ocho hermanos sólo hay doce años de diferencia, Miguel es el pequeño. «Era el más dócil... y el más mimado», confiesa en voz baja su madre.
En cuestiones de política, Arancha y Germán prefieren no entrar. «Estamos al margen de la política», comenta su madre y añade: «Seguimos por los medios todo lo que hace, pero no nos metemos porque es su vida». Retrata Arancha de Legarra la honradez de su hijo de una forma palmaria: «Hace tiempo, cuando empezaba, le preguntamos: 'Bueno Mikel, y ¿a quién hay que votar?'. Él nos miró y nos dijo muy serio 'Vosotros sabréis...'».
«Somos pequeños»
Los padres de Mikel respetan la decisión de su hijo de entrar en política, aunque su madre reflexiona que «hay gente muy mala en esto, con mucho cinismo...». «Y lo malo es que apenas lo vemos en campaña: «No viene a comer, sale muy temprano y llega muy tarde», indica. Asume que su hijo no será presidente de La Rioja, al menos en esta legislatura, porque «somos pequeños, los partidos grandotes nos comen». Está orgullosa de su hijo: «La gente me dice por la calle: '¿Qué hijo más majo tienes...!' y yo les digo: 'Sí, sí, pero que se vea a la hora de votar». Y es que Arancha y Germán no tendrán dificultad en decidir su voto pero sí nervios. «Yo me voy de Logroño, no quiero saber nada, que me pongo muy nerviosa», acaba.