Tenía 42 años y hacía tres que formaba parte de la plantilla de la empresa arnedana 'Construcciones Sena', adjudicataria por el Ayuntamiento del adecentamiento de la fuente. Sin embargo, el martes su nombre su sumó a lista de negra de fallecidos en el sector de la construcción de la comunidad riojana.
Los hechos se sucedieron en la zona de restauración de la cubierta del antiguo lavadero, cuando una máquina telescópica chocó contra la cerchas (estructura de madera que sujeta el techo) provocando su caída y resultando heridos leves otros dos trabajadores. Uno de ellos, aparejador de la constructora, sufrió daños en el espalda, mientas que la otra víctima, familiar del fallecido, padeció un fuerte golpe de la estructura en el pie, ocasionándole el aplastamiento de tres dedos.
Por su parte, la empresa, que «lamenta» el devenir final del trágico suceso, afirmó ayer a este diario que los trabajadores «cumplían todos las medidas de seguridad laboral» en el momento del accidente. De hecho, la jornada siguiente al suceso «recibimos la visita de la Inspección de Trabajo y no nos dijeron nada», explican fuentes responsables de la firma.
De otro lado, desde la delegación de la Federación del Metal, Construcción y Afines (MCA) de UGT en La Rioja Baja, su titular Carlos Antoñanzas, se mostró «desconcertado» sobre la información que recibió el sindicato de Calahorra sobre el siniestro. «No entiendo como en un principio nos dijeron que no había heridos y una semana después nos encontramos con un fallecido», manifiesta Antoñánzas.