Esta explotación, según se indica en la sentencia, cuenta con unas 9.000 cabezas de ganado vacuno repartidas en una extensión de 10.000 metros cuadrados, en régimen abierto, de manera que el estiércol que generan los animales es arrastrado por las aguas pluviales hacia una acequia de riego denominada 'Río Retortillo', que finalmente desemboca en el Pantano de La Grajera. Tal situación ha sido objeto de varias resoluciones judiciales instando a los acusados a realizar un proyecto de canalización que los ganaderos se niegan a ejecutar.