El trazado inicial propuesto hace 32 años para la entonces A-68 no se encontró con grandes problemas, salvo en Agoncillo a la vista de las limitaciones que suponía para el crecimiento del municipio. Finalmente, la AP-68 se trasladó más al sur de la N-232.
A lo largo de estos más de treinta años, la autopista ha conocido ya dos ampliaciones de su concesión. En la década de los setenta, el Gobierno central y Avasa acordaron que el plazo de explotación se extendería hasta 1995. Sin embargo, en 1982 el Gobierno aprobó la ampliación de la concesión hasta el 2011. El decreto que regulaba la prórroga se publicó en el BOE del 12 de noviembre de 1982, un mes después de que el PSOE ganara las elecciones generales de aquel año, pero la firma que rubricaba el acuerdo era la del ministro de Obras Públicas y Urbanismo de UCD, Luis Ortiz.
En 1999, con motivo de las obras del Nudo de la Estrella, comenzó a generarse entre los políticos riojanos el debate sobre la oportunidad de liberar la autopista, al menos, en el tramo que va de Agoncillo a Navarrete. Fue entonces cuando el PSOE de La Rioja reclamó que no se prorrogase su concesión más allá del 2011. Sin embargo, a principios del 2000, el Gobierno de la Nación aprobó 15 años más de concesión -hasta el 2026- a cambio de una rebaja del peaje del 32,5%. La medida, muy contestada por las Administraciones aragonesa y vasca, contó con el beneplácito del Gobierno regional y del PP, cuando años antes desde esta formación se veía el rescate como la opción más deseable.