Más de quinientas personas recorrieron ayer el Camino Verde entre Cervera y Aguilar y disfrutaron de los paisajes y el patrimonio histórico de la comarca
Poco antes de las diez de la mañana de ayer llegó al balneario de La Albotea (de aguas sulfurosas) de Cervera del Río Alhama un autobús de Arnedo cuyos ocupantes abrieron el Camino Verde. A este siguieron otros cuatro autobuses de Logroño. Luego, los cinco vehículos se trasladaron a las piscinas de Aguilar del Río Alhama donde se llenaron con el resto de caminantes que acudieron hasta allí en coches particulares. En total, unas 550 personas participaron en la quinta edición del Camino Verde.
Con un intenso sol y una ligera brisa que hacía más confortable el paseo, la gente (que marchó más rápido que en otras ocasiones) pudo disfrutar del sendero que discurre paralelo al río Alhama. Durante el recorrido se divisan, en la parte derecha, las numerosas huertas de la vega llenas de nogales, olivos, almendros y diversos árboles frutales. También muchas zarzas en lo que antes fueron productivos terrenos.
Los cortados rocosos, las buitreras, las áreas recreativas y los saltos de agua del Alhama completan el rico valor medioambiental del camino verde por el que a diario transitan agricultores que acuden a sus tierras con sus caballerías, como siempre.
A esto se añaden los numerosos hitos históricos, culturales y artísticos de la zona. En Cervera se paró en el barrio de San Gil, barrio de origen medieval coronado por las ruinas de un castillo, y se realizó el avituallamiento.
En Aguilar se visitó el yacimiento celtíbero de Contrebia Leukade y se subió hasta la parte alta para ver la restauración de la muralla sur y el impresionante foso. La ruta continuó por Inestrillas, pedanía de Aguilar, en la que destacan sus viviendas rupestres y la Torre Fuerte y finalizó en Aguilar. En este municipio se encuentra el Centro de Interpretación de Contrebia Leukade que ayer estuvo abierto al público entre las 11 y las 14 horas.
En definitiva un recorrido fácil de realizar (acudió alguna embarazada y familias con sillitas para los pequeños) a la vez que intenso por su contenido. Todo ello en apenas 13,5 kilómetros de distancia. La comida, paella para todos, tuvo lugar en las inmediaciones de las piscinas de Aguilar.