Lunes, 14 de mayo de 2007
Registro Hemeroteca

en

REGIÓN

REGIÓN
Hogar, arnedano hogar
El misionero arnedano Alfonso Ruiz acondiciona con fondos del Ayuntamiento una casa para los niños de la calle de Yaundé, en Camerún
«Son niños que viven, comen, duermen, trabajan, se divierten, se drogan... en la calle. Y no hay ningún adulto que se sienta responsable de ellos». Con esta crudeza describía hace un año el sacerdote arnedano Alfonso Ruiz la olvidada realidad de decenas de niños abandonados en las calles de Yaundé, la ciudad de un millón de habitantes de Camerún en la que trabaja desde hace cinco años.
Hogar, arnedano hogar
La Casa da un lugar donde comer, alojar y reinsertar a los niños de la calle de Yaundé. /RAMÓN RUIZ
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
CASA DE LA ESPERANZA
Dónde: En Yaundé, Camerún.

Para quién: Para veinte niños de la calle.

Objetivo: Su reinserción en su familia o en una de acogida tras educarlos en diversas áreas.

Financiación: El Ayuntamiento arnedano ha donado 10.090,99 euros; la Unión Europea, 43.498,58.

Publicidad

En esa visita a Arnedo, Alfonso Ruiz solicitaba ayuda al Ayuntamiento de la ciudad que le vio nacer hace 62 años en el Arco de la Virgen de las Nieves para construir un segundo 'hogar de estabilización' donde educar al niño que quiere salir de la calle, volver con su familia y labrarse un futuro. Hoy, un año después, bautizada como Casa de la Esperanza, es una realidad. El Ayuntamiento arnedano contribuía con 10.090,99 euros dentro de sus partidas a la cooperación al desarrollo a un proyecto con un presupuesto de 64.985,93 euros, en el que el monto restante lo ha aportado la Unión Europea.

«Para ellos es inaudito poder vivir limpios, en un hogar, como en una familia», cuenta Ramón Ruiz, que visitaba recientemente a su hermano en Yaundé y regresaba con el encargo de agradecer al Ayuntamiento arnedano su colaboración. En respuesta, el alcalde Juan Antonio Abad se ha congratulado de contar con arnedanos que desarrollen estas labores humanitarias. «Es un trabajo que pone la carne de gallina y en él el dinero del contribuyente arnedano se palpa, se ve y recibe en un plazo muy breve», describe Ramón Ruiz, arquitecto de profesión y que colaborará con su hermano para redactarle el proyecto de un futuro edificio de aulas para estos chavales.

La Casa de la Esperanza alberga a veintidós niños con el objetivo de reinsertarlos en sus familias o, si no es posible, encontrarles un tutelaje en otras de acogida. Durante su estancia en el hogar, siempre voluntaria, los niños de la calle son tutelados por chavales mayores que ya han salido de ese infierno gracias a la ayuda de Alfonso Ruiz y que hoy ya estudian carreras universitarias. Porque este proyecto arrancó en 1977 con trece niños y contaba ya en el 2005 con 113.

Tras 33 años en El Chad, donde fue director de un internado para niños campesinos y cura de una parroquia rural, Alfonso Ruiz se trasladaba hace siete a Camerún donde comenzó una labor como formador de jóvenes religiosos y profesor de español en la Universidad. Y en los últimos cinco años su labor se ha centrado en Yaundé, donde está consiguiendo que decenas de niños recobren una estabilidad psicológica y afectiva, abandonen el infierno de las calles, la violencia y las drogas. Dándoles un hogar con acento arnedano.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad

Canales RSS