LA MIRILLA SEBASTIÁN URQUÍA PROFESOR DE CIENCIAS
«Con la cocina solar nunca se queman los alimentos»
La Semana del Medio Ambiente calagurritana sorprendió a las amas de casa con las posibilidades de la cocina solar
El sol y su energía es el ingrediente que nunca falta en la cocina de Sebastián Urquía. En una simple caja de cartón este profesor prepara desde lentejas hasta filetes de ternera.
- ¿Desde cuándo utiliza la cocina solar en su casa?
- Todo surge de un viaje de mi mujer a California, del que trajo una cocina solar. Yo me quedé sorprendido al verla y le dije que cómo había tenido las narices de traer una caja de cartón de Estados Unidos. Pero luego, al usarla, vi que era una maravilla. Así que llevamos utilizándola desde hace quince años, aunque la hemos mejorado en cuanto a su aislamiento.
- ¿Se pueden cocinar todo tipo de platos?
- De todo, desde la carne, el pescado, la legumbre, cereales, se puede hacer pan...
- ¿Cómo funciona?
- Su funcionamiento se basa en el efecto invernadero. La caja está aislada con siete capas de cartón en el fondo y otras siete en cada una de las paredes. Luego tiene una chapa de color negro mate en el fondo, que transforma el sol en calor. En la parte superior de la caja hay una ventana, formada por una lámina transparente, por donde entra el sol y se acumula el calor en el interior. Se puede poner a 110, 120 e incluso a 130 grados de temperatura.
- ¿Se agradece su uso en el sabor final de los productos?
- Sobre todo es mucho más fino y más agradable porque en una cocina de fuego fuerte se vaporizan mucho los aromas de los alimentos. Además, tiene la ventaja de que nunca se quema el alimento y estás aprovechando una energía renovable.
- De todas formas, ¿requiere más tiempo de cocción que lo que ofrece la vitrocerámica?
- Se necesita algo más de tiempo, pero es cuestión de organizarse. Yo, por ejemplo, antes de ir al instituto dejo la cocina en el balcón, con todo preparado, y cuando vuelvo a casa ya no tengo que guisar.