Sábado, 12 de mayo de 2007
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DEPORTES

Baloncesto
Ahí está la diferencia
El Caja Rioja muere luchando ante un rival que demostró por qué es mejor equipo
Al final, ahí está la diferencia. En meter la canasta. Los entrenadores dibujan en sus pizarras, los árbitros pitan mal o peor, los jugadores luchan hasta que sudan RH negativo. Pero llega un momento en que todo se reduce a cinco centímetros, los que separan una canasta de un tiro fallado. Todo tan sencillo, todo tan complicado.
Ayer el Caja Rioja llegó a los momentos calientes del partido metido hasta el cuello. Defendiendo muy bien, atacando con orden, tuvo mil y una oportunidades de empatar o de ponerse por delante. Pero falló, pero se resbaló, pero perdió el pase.

Ourense no. El COB se agarró a su mínima ventaja saltando la banca: si no puedo jugar, se la doy a Guaita (o a Garrido, o a Odriozola, o a Vázquez) para que se invente de la nada un canastón. Y así fue, y así ganó. Demostrando por qué es mejor equipo: porque tiene hombres que son la diferencia.

Mal inicio

Los dos primeros cuartos del partido habían sido descorazonadores. Daba la impresión de que al Caja Rioja se le había acabado la gasolina; nada claro en ataque, poco intenso en defensa, el Ourense fue poniendo marcador de por medio poquito a poco: eran 6 al final del primer cuarto, eran 13 falta de 3 minutos para el descanso, tras una ración de triples consecutivos. Smith consiguió dejar la cosa en 9 al descanso, pero el asunto tenía mala cara. La noche parecía ir a acabar plácida para Ourense.

Pero qué va. El Clavijo volvió en sí tras el descanso; un 7-0 puso el marcador en 40-43. Y entonces empezaron a servir el menú que iba a tocar durante el resto de partido: el Caja Rioja remontaba, tenia un balón para empatar (o para ponerse por delante)... y algo pasaba. O se fallaba el tiro, o alguien se resbalaba, o un pase volaba a la banda.

O la pareja arbitral hacía alguna. Los colegiados se pasaron el partido como suelen los malos pitolaris: a rachas, cambiando de criterio, compensando de una zona a otra. Y midiendo a los jugadores por su nombre. A Suka le cayó una técnica (que le costó 6 puntos al Caja, del 45-48 al 45-54) por protestar, cuando un par de minutos antes Guaita se había recorrido la cancha gritando al oído del colegiado. De zona a zona. Pero Diego Guaita es Diego Guaita, y David Suka no.

Calidad

No importó. El Caja volvió a remontar, volvió a tener las oportunidades, volvió a fallarlas. Al menos el Palacio pudo disfrutar de dos últimos cuartos de baloncesto que están entre lo mejor que se ha visto en Logroño.

Y al final, el COB hizo enormes canastas. Como una de Guaita, sobre la bocina, desequilibrado. Como un entradón de Garrido, para cerrar el partido. Y a Smith se le salió un triple de dentro, y Suka falló el último triple.

Esto se acabó, en fin. El Clavijo perdió, pero con orgullo. Dan ganas de que llegue septiembre.

 
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