La familia del ecuatoriano fallecido en Baños rechaza la petición de indulto
«Sólo les pido que se pongan en nuestro lugar. ¿Pedirían el indulto si un hijo suyo hubiera muerto en las circunstancias en las que murió el mío?». Zulema Silva, madre de Juan Carlos, el joven ecuatoriano que falleció en el 2003 en una fábrica de Baños de Río Tobía, no entiende cómo centenares de personas han pedido el indulto para los dueños de la fábrica donde murió su hijo, después de que los tribunales los condenaran a tres años de cárcel.
En su dolor, la familia no consigue explicarse cómo el presidente de La Rioja, Pedro Sanz, se ha sumado a la solicitud junto al alcalde de Baños (PSOE) o al cura de la localidad. «¿Y si fuera De Juana Chaos? ¿Qué pasaría?», se pregunta el marido de Zulema, José Ángel de Miguel. Por eso, quieren reunirse con Sanz para explicarle quién era su hijo y quiénes son los condenados. «Me dolió mucho leer que ellos eran unos ciudadanos modélicos y ejemplares», cuenta Zulema Silva. «Dijeron que había entrado en la fábrica a robar. Y mi hijo no ha tocado nada en su vida, era un joven que amaba el fútbol y que no se había metido en un lío en su vida», explica esta mujer, que asegura apesadumbrada que no ha recibido «ni el pésame» de los condenados.
Zulema Silva confía aún en la justicia española aunque no ha cobrado las indemnizaciones dictadas por los tribunales. Por eso, espera que la petición de indulto no salga adelante. «Sería un golpe muy duro para nosotros», afirma.