Profesionales médicos critican la falta de radiólogos de Eresa durante las guardias
ApsapRioja alerta del «riesgo» para los pacientes y denuncia el «deterioro asistencial» tras el concierto con la firma valenciana
La Asociación de Profesionales Sanitarios Públicos de La Rioja (ApsapRioja) ha hecho público un comunicado en el que denuncia el «progresivo deterioro de la calidad asistencial» al que, a su juicio, ha conducido el concierto suscrito en el 2004 entre el Gobierno regional y la empresa Eresa para la implantación y funcionamiento de la alta tecnología radiodiagnóstica. Según estos profesionales médicos, el contrato con la firma valenciana «ha supuesto la ruptura de la necesaria interconexión entre el clínica y el radiólogo para una óptima asistencia». «Han pasado casi tres años y la situación, lejos de mejorar, se ha cronificado», dicen.
Para ApsapRioja, uno de los ejemplos más graves de esta coyuntura es el hecho de que el radiólogo de Eresa responsable del TAC y la resonancia magnética deja de estar físicamente presente en el hospital durante los periodos de guarida que abarcan noches, festivos y fines de semana. «En ese tiempo, las urgencias las realiza un técnico de radiología, sin supervisión médica, que envía las imágenes a Valencia desde donde se emite el correspondiente informe», explican.
«Como profesionales médicos del SERIS pensamos que se trata de una práctica que compromete la adecuada asistencia del paciente». Consideran incluso que «en caso de una urgencia, podría ponerse en riesgo la vida del paciente ya que dejamos de controlar factores tan primordiales como el tiempo de demora, que puede resultar vital en algunas actuaciones». «No podemos garantizar el adecuado funcionamiento del sistema telemático, y la relación clínico-radiológica se hace imposible, lo que en estos casos resulta clave», agregan. Además, «en esta situación ningún médico supervisa la introducción de contrastes intravenosos que pueden provocar reacciones alérgicas secundarias muy graves».