El popular cocinero Ariel Rodríguez, que alegra los mediodías de Antena 3, confiesa haber heredado algunos secretos de su bisabuela riojana
Ariel Rodríguez, el popular cocinero argentino que alegra todos los mediodías de Antena 3 con su programa 'El toque Ariel', tiene raíces riojanas. Formado sólidamente en las mejores escuelas de gastronomía francesa, donde obtuvo los mayores diplomas de cada especialidad, el conocido como Maradona de los fogones, que cuenta con numerosas distinciones nacionales e internacionales, ha heredado algunos secretos de la cocina de esta tierra, ya que su bisabuela era riojana.
«No soy cocinero directamente por eso, pero mis abuelos, que fueron los que cruzaron el charco, se dedicaron a la gastronomía», explica este simpático chef, que es también Ciudadano Ilustre de la ciudad de Lima (Perú) y que ha ejercido en los más prestigiosos emplazamientos gastronómicos, entre los que se encuentran el Ritz Hotel de París y la renombrada Maison Fauchon de París.
Para él, la importancia del vino en la cocina es «esencial». «Van de la mano, tanto para cocinar como para armonizar, que es sumamente importante», asegura este hombre que vive a caballo entre Madrid y Buenos Aires, donde tiene una escuela de cocina. «La comida del avión es mala porque nos tienen como a ganado», bromea.
Inició sus estudios a mediados de los ochenta, cuando esta carrera, definitivamente, no estaba de moda. «Cuando dije en mi casa que iba a estudiar gastronomía, casi me matan. Me dijeron: 'Vos sos un vago'. Pero a mí no me gustaba otra cosa», señala el autor de cuatro libros.
Así, comenzó a trabajar en los mejores hoteles y restaurantes, y con grandes maestros, como Francis Malmann, uno de los gurús argentinos. Después de unos años, tuvo la suerte de poder ir a Francia a estudiar, donde estuvo tres y volvió a Buenos Aires. «Pero fue duro, porque la gente no estaba acostumbrada a este tipo de cocina», reconoce Ariel, quien desde 1999 es el entrenador oficial del equipo de cocineros que representa a Argentina en el mayor concurso mundial Bocuse D'Or.
Pero poco a poco la cosa «empezó a funcionar», abrió un restaurante y inició su tarea como profesor, en coincidencia con la apertura de nuevas escuelas. «Y hoy por hoy, las propuestas gastronómicas en Argentina son muchísimas y de todo el mundo», sintetiza, a la hora de prometer una visita a la región donde nació su bisabuela.