Lunes, 23 de abril de 2007
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SOCIEDAD

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Se las lleva el viento
Personalidades riojanas 'apadrinan' palabras que han desaparecido o caído en desuso
P-a-l-a-b-r-as. Pa-la-bras. Palabras. Con ellas definimos el mundo y ellas nos definen a nosotros. Su mayor tragedia es que se las lleve el viento. Por este motivo, la Escuela de Escritores celebra hoy el Día del Libro invitando a todos los internautas a 'apadrinar' palabras del español que hayan desaparecido o caído en desuso. Un dato: sólo entre 1992 y 2001 se suprimieron más de seis mil entradas del Diccionario de la Real Academia. La iniciativa, más allá de la ocurrencia, pretende llamar la atención sobre el empobrecimiento del idioma. Escuela de Escritores ya organizó el año pasado la iniciativa 'Tienes la palabra', una votación a través de Internet para elegir la palabra más bella del castellano.
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La nueva iniciativa de 'apadrinar palabras' no podía pasar de largo en una región, La Rioja, que presume de ser la cuna del castellano. Más todavía cuando a nivel nacional, el periodista Álex Grijelmo, ha rescatado la riojanísima 'almazuela' para acabar con un horrible extranjerismo como es 'patchwork'. Por este motivo, Diario LA RIOJA, ha invitado a un variado grupo de hombres y mujeres de la cultura riojana para que nos hagan sus sugerencias de apadrinamiento.

Claudio García Turza, director del Instituto de Estudios sobre los Orígenes del Español, ha apadrinado la palabra 'glera' (cascajar, lugar en donde hay mucho cascajo o guijo). García Turza explica el motivo por lo que la ha rescatado: «El desuso de esta voz, muy frecuente en español en cualquier época, ha podido favorecer el reemplazo, inadecuado histórica y filológicamente, del río Glera por el río Oja». «En rigor -añade- el territorio Rioja fue el que, mal interpretado, originó la etimología popular río Oja (comarca Rioja), suplantando la denominación tradicional de río Glera o La Glera».

Desde la Asociación de la Prensa de La Rioja, su presidente, Javier Alonso, solicita no echar en olvido la palabra 'gaceta', arrinconada como sinónimo de periódico o diario.

El reciente galardón a las Bellas Artes de La Rioja, Rafael Azcona, se inclina por 'facecia', palabra que seguramente se utilizaba en sus tiempos de La Codorniz pero que ahora está arrinconada como sinónimo de chiste, donaire o cuento gracioso.

Un estudioso de las particularidades que nuestro idioma presenta en nuestro región, el profesor José María Pastor Blanco, apuesta por 'sencido', voz moribunda riojana que todavía puede ser escuchada en personas mayores de La Rioja Baja, especialmente las del Alto Camero Viejo. Su significado es prado o dehesa que ha permanecido durante tiempo sin ser hollado o pacido. Como recuerda Pastor Blanco, ya lo dijo Berceo: «Yendo en romería caecí en un prado verde e bien sencido...».

La también filóloga y profesora Aurora Martínez Ezquerro ha elegido el riojanismo 'chandrío' (se utiliza asimismo en Navarra y Aragón), que significa desaguisado, estropicio, daño y también revuelto de cosas. Ezquerro ha elegido esta palabra, que no se halla recogida en el diccionario académico, porque además es un «término muy expresivo por su contenido y por sonido rotundo, por su composición fonética acorde con la viveza de estado de ánimo que denota».

Juan Ángel Nieto, prior de San Millán, ha elegido 'puntido', un riojanismo que, en esta ocasión, sí aparece en el diccionario, y que significa descansillo, rellano o meseta de las escaleras.

El escritor Fernando Sáez Aldana pide clemencia para la palabra 'obrar' en la acepción que indica evacuar el vientre. «Conocer este discreto término entre la vulgaridad de cagar y la afectación de defecar proporciona además una imprevista diversión cuando se lee que Fulanito posee plena capacidad de obrar», dice jacarándoso.

'Bardal', o sea seto de espinos, es el vocablo apadrinado por la escritora Pilar Salarrullana quien se la oía habitualmente a su abuela. «No supe lo que significaba hasta que fui mayor y la busqué en el diccionario», recuerda.

Miguel Ángel Muro, profesor y autor del libro 'El cáliz de las letras', ha elegido 'zauril', un riojanismo que no está en el DRAE: «Se utilizaba para referirse a una persona muy movida y, si era un niño, travieso». «Creo que viene de zahorí», añade Muro.

Otro profesor, y además responsable del Aula de Diario LA RIOJA, José Antonio Caballero, se inclina por 'camastrón'. El DRAE la define como persona disimulada y doble que espera oportunidad para hacer o dejar de hacer las cosas, según le conviene. «Pero recuerdo -explica- que mi madre nos llamaba camastrones cuando nos hacíamos los remolones (otra palabra que habría que apadrinar) y no obedecíamos al instante». Etimológicamente deriva de camastra, que significa astucia.

María José López de Heredia, gerente de la Bodega López de Heredia, ha elegido 'frasca', «que nosotros usamos mucho pero no nos damos cuenta de que mucha gente no sabe lo que significa y se usa en su lugar decantador».

Miguel Ibáñez, profesor en la Facultad de Traducción e Interpretación de Valladolid y gran estudioso del mundo del vino, apuesta por 'corquete', palabra que no está en el egregio diccionario pero que es muy común en los pueblos riojanos, aunque cada vez menos.

María Bueyo Díez, Defensora del Pueblo Riojano, ha elegido 'pizpireta', un adjetivo calificativo de aquellas personas desenvueltas y vivarachas. «Generalmente -explica- se utilizaba para referirse a las mujeres que mostraban una gran desenvoltura al actuar, de tal modo que incluso se advertía su capacidad de anulación de la persona que tenían a su lado».

Finalmente, el rector de la Universidad de La Rioja, José María Martínez de Pisón, se queda con la palabra 'jarrear'. Y alega: «Reconocido por la RAE con el significado de «llover copiosamente», en su sentido figurado, es un término que resulta muy gráfico y sorprende a los forasteros».

 
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