El árbitro perjudicó a un Alfaro que se adelantó 2-0 contra el Barakaldo De nuevo -y no por repetido esta temporada deja de indignar-, los alfareños volvieron ayer a sentirse insultados y menospreciados como equipo y pueblo de Segunda B. El Alfaro volvió a sufrir otro atropello arbitral para ver restar injustamente puntos necesarios y merecidos de su casillero en busca de la permanencia. El navarro Leo Ollo es ya uno más de la retahíla de colegiados que están perjudicando al Alfaro con acciones desapercibidas -no medir por igual tarjetas en el centro del campo, por ejemplo la de Yanguas I después de que Butrón hubiera zancadilleado por tres veces a Txiki y Diego Ruiz- o más influyentes, como el penalti que se inventó de Jonathan sobre Vélez y que supuso el 2-2 y el cabreo blanco.  HAY PARA TODOS. El árbitro saca amarilla a Yanguas II por protestar cuando calentaba en la banda tras haber pitado el fatídico penalti que supuso el empate. / A. IGLESIAS | | Imprimir Enviar | | | ALFARO 2 - BARAKALDO 2 | Íñigo, Tres, Jonathan, Eransus, Jiménez, Gorka Alonso, Txiki, Yanguas I, Diego Ruiz, Bobadilla, Sola (Asurmendi, min. 78) (Yanguas II, min. 82) (Palacios, min. 73)
Iago Herrerín, Urbano, Cerro, Moya, Lombraña, Mikel Álvaro, Ian, Solaun, Urrutia, Ibai, Butrón
(Beltrán, min. 46) (Vélez, min. 46) (Isidro, min. 57)
GOLES: 1-0 min. 38 Bobadilla. 2-0 min. 52 Sola. 2-1 min. 60 Vélez. 2-2 min. 77 Solaun (de penalti).
ÁRBITRO: Leo Ollo, asistido por Gómez Jiménez y Arteaga Zábalo, del colegio navarro. Por el Alfaro, expulsó por roja directa a Yanguas I (81'), a quien había amonestado en el 55', y por doble cartulina a Jonathan (76' y 81') y mostró amarilla a Jiménez (77') y a Yanguas II (80') por protestar cuando calentaba. Por el Barakaldo, mostró amarilla a Moya (46'), Ibai (71') y Vélez (89').
INCIDENCIAS: Más de 800 personas en La Molineta, con gran ambiente y calurosa tarde primaveral. Las peñas Frente Reincidente y Zamarripa Taldea compartieron una ejemplar jornada de hermandad. Con el empate a dos, Yanguas I no demostró su veteranía con un empujón a destiempo a un gualdinegro que dejó al Alfaro con uno menos. La protesta de Jonathan, con dos. Con aficiones como las de Alfaro y Barakaldo, ningún colegiado podrá acabar con el fútbol. Blanquillos y gualdinegros compartieron grada y aplaudieron tanto a los suyos como a los otros. |
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Hasta entonces, once contra once, el Alfaro se estaba demostrando muy capaz de ganar a un Barakaldo con aspiraciones de ascenso. Liceranzu optó por dejar en el banquillo a Beltrán y Vélez, lo que le restó mordiente en la primera parte y su defensa anduvo insegura. De hecho, el Alfaro marcó dos goles en dos rechaces a un equipo que en 32 partidos sólo había recibido 17 goles en contra.
El rápido césped aceleró el balón en la primera y estéril media hora, lo que impidió que ni Alfaro ni Barakaldo mantuvieran su posesión, controlar y jugar con más intención. Un cabezazo de Diego Ruiz a salida de córner y un zurdazo de Sola fueron los únicos disparos entre palos, a la par que la defensa blanquilla se mostraba sólida ante los continuos balones colgados al área por el Barakaldo hacia Butrón. En uno de ellos, Ian continuó un pase largo a la entrada a área de Ibai, cuyo disparo cruzado repelió Íñigo.
Txiki despertó esta fase incierta. En el 38, se abrió por la derecha a la frontal y lanzó un duro disparo, que se estampó en el larguero. Bobadilla fue el más listo y cabeceo el rechace a gol. Desde ahí, el Alfaro controló el partido, tocando y arrancando ovaciones de su afición. Varios blanquillos trenzaron en el centro del campo para un pase largo entre líneas de Tres a Sola que interceptó Iago.
Esas ganas blanquillas se trasladaron a la segunda parte. Bobadilla colgó un centro que cabeceó y remató Txiki, frenado por Iago, pero Sola marcó el 2-0.
Y apareció
El segundo hizo daño al Barakaldo, que con Beltrán y Vélez en el campo despertó. Su ofensiva se tradujo en una poderosa internada de Vélez que acortó distancias. Probablemente, el empuje y la calidad gualdinegra hubieran bastado para alcanzar el empate, como demostraron el córner envenenado que lanzó Isidro o pases de Beltrán a Vélez o Ibai.
Pero apareció Leo Ollo. Nadie en La Molineta, ni siquiera su asistente, vio penalti en una acción en la que Jonathan frenó por delante el balón en la entrada de Vélez. Solaun puso el empate ante la indignación y el abucheo de la afición alfareña. Un inmaduro empujón de Yanguas I a Isidro dejó con diez al Alfaro. En la protesta, un enrabietado Jonathan vio la segunda amarilla. Con nueve de campo, el Alfaro se cerró y achicó el escaso empuje final del Barakaldo, que no lanzó a puerta. El empate fue un resignado premio para alimentar la ilusión.
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