El Danubio vuelve a ser azul
El Gobierno regional financia la ampliación de un centro cultural dirigido por un riojano que busca sacar a jóvenes de Bogotá de la calle
En el barrio Danubio Azul de Bogotá, los niños tienen pocas esperanzas: vagar día tras día pro las calles sin nada que hacer, convertirse en pandilleros, dedicarse a la delincuencia, y en los peores casos, ser captados por los paramilitares. La pobreza y el desarraigo sirven como caldo de cultivo de la violencia juvenil en estos arrabales. Pero algunas personas luchan por revertir esta situación. Por ejemplo, el riojano Víctor Murillo, miembro de la 'oenegé' Entreculturas-Fe y Alegría, que trabaja en Colombia desde hace treinta años.
En el 2002, Murillo inició su proyecto más ambicioso en este barrio de Bogotá: la construcción de un Centro de Expresión Cultural Danubio Azul donde poder atender a estos jóvenes, la mayoría sin escolarizar, para mantenerlos lejos de la calle. Y para su puesta en marcha contó con la ayuda del Fondo de Cooperación del Gobierno regional.
Desde el principio, el centro ha acogido a 1.100 jóvenes con problemas de escolarización a través de actividades como la música, la danza, las artes plásticas o el teatro. «Hemos buscado dar a estos jóvenes una rutina diaria, un lugar al que acudir y estar acompañados», explica Murillo, que visitó La Rioja durante la semana pasada para explicar las iniciativas que desarrolla Entreculturas en Colombia.
Cumplida con éxito la primera etapa, los objetivos fueron después más ambiciosos. Durante el 2006, el Centro de Expresión Cultural acometió una ampliación, y esta vez, el Gobierno regional aportó 51.000 euros. Con más espacio que antes (una nueva ludoteca), los responsables de la entidad podrán ayudar a otros 350 niños de entre 11 a 18 años. «Resulta básico ofrecer más oportunidades a los que menos tienen», subraya Víctor Murillo.
El sentimiento de unión entre los miembros del Danubio Azul tiene queda reforzado por los vínculos entre los más veteranos y los recién llegados. Así, los jóvenes de más edad se convierten en 'jefes' de otros grupos y de esta manera, transmiten al resto lo que ellos han aprendido antes.