Viernes, 6 de abril de 2007
Registro Hemeroteca

en

REGIÓN

REGIÓN
Un ataúd público
En Navajún todavía se conserva un féretro en el que se transportaba a los menos pudientes, aunque no se utiliza desde hace más de cincuenta años
En la sacristía de la ermita de la Virgen de Atisca, a la entrada de Navajún, se conserva un ataúd con mucha historia. No es que tenga gran valor material o artístico: es una caja de madera corriente con asas de hierro que mide un metro ochenta de largo, apenas cincuenta centímetros en su parte más ancha y veinticinco a los pies.
Un ataúd público
El ataúd espera en un rincón en la ermita de la Virgen de Atisca de Navajún. / SANDA
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

La verdad es que resulta bastante pequeño para la gente de ahora, pero antes los 'usuarios' eran menudos y delgados y estaban, como dicen en Navajún, «muy machacados por el trabajo del campo y por las penurias y el hambre que sufrían».

Lo llamativo del ataúd es que era de uso público. Según cuentan los vecinos del pueblo, antiguamente servía para trasladar los cuerpos de los menos pudientes desde sus casas hasta la ermita donde está el cementerio. Los muertos se introducían envueltos en sábanas blancas y, tras sacarlos de la caja, se enterraban directamente en el suelo (no hay nichos en el cementerio).

El barranco del pobre

Una vez finalizada la ceremonia del funeral, el ataúd era devuelto a la ermita de la Virgen de Atisca y allí permanecía a disposición de quien lo necesitase, cosa que no ha ocurrido desde hace más de medio siglo al aumentar el poder adquisitivo de las familias.

La última persona que utilizó este ataúd público fue un desconocido, un vagabundo que apareció muerto en un barranco en plena montaña entre Navajún y la provincia de Soria. Un vecino que acudía a ver sus campos lo encontró en el paraje que desde ese momento se conoce como 'el barranco del pobre'. Algunos niños de entonces, ahora jubilados, recuerdan cómo intentaban ver desde unas eras cercanas la autopsia del cadáver que las autoridades realizaron en el mismo cementerio. «El cuerpo estaba sobre una mesa y utilizaron sierras y hachas, fue hace más de cincuenta años», rememora uno de ellos.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad

Canales RSS