Los hechos ocurrieron en mayo del 2002, primer día de trabajo de un obrero, con categoría oficial de segunda, en la construcción de una nave de crianza para vino de Rioja. La bodega había encargado la obra a una empresa, que la subcontrató a otra.
Ese día, los trabajadores se encontraban retirando los paneles de encofrado de muro de hormigón. El obrero víctima en esta causa trepó y, cuando estaba retirando el último panel, antes de dar orden al encargado de la grúa de izarlo éste se movió y provocó que el trabajador cayera de la plataforma a la que estaba subido, precipitándose desde una altura de seis metros.