Una oportunidad para la mujer
Un taller de ATIM ofrece a las marroquíes herramientas para autoemplearse
El presidente de ATIM-Rioja, Mohamed El Gheryb, explica que las mujeres marroquíes que residen en La Rioja cuentan, en teoría, con más oportunidades que en su país. Pero muchas «se quedan en casa». ¿Por qué? «Porque cuando llegan aquí, se encuentran aisladas y creen que están más protegidas en su hogar», cuenta El Gheryb. «Pero es una protección falsa», agrega el máximo responsable de la entidad; «para ellas, la mejor forma de integrarse consistiría en salir a la calle y ver que pueden hacer cualquier cosa».
Es un tópico pensar que las mujeres marroquíes no trabajan en Marruecos. La semana pasada visitaron Logroño Nadia Koubia, sindicalista y miembro de la Asociación de Derechos Humanos de Marruecos, y Hanann el Hammouchi, representante de tres cooperativas (de costura, de productos tradicionales y de alfabetización) que agrupan a 154 mujeres en Marruecos. Ambas se reunieron con varios compatriotas y hablaron de sus proyectos laborales, dentro de un taller de formación de empleo organizado por ATIM-Rioja. «La cooperativa puede ser un buen modo de que las mujeres marroquíes se asocien, también en La Rioja, y puedan empezar a trabajar», explicó El Hammouchi.
Desde Marruecos, trajeron también alguno de los productos que allá fabrican: prendas tradicionales que también buscan vender en La Rioja, como por ejemplo, en la tienda de Comercio Justo. Exportación a pequeña escala para dar salida a parte de la producción y a la vez, ideas para las que viven aquí.