Pero también tengan en cuenta antes de salir que han de dar una miradita a las ruedas, que su dibujo esté dentro de los límites, sobre todo las traseras, y comprueben la presión. Que los amortiguadores no solo sirven para ir cómodos, son también los responsables de la estabilidad del coche y su adherencia en la carretera. Cuando están en mal estado el coche necesita más metros para frenar y si ha recorrido más 65.000 kilómetros con ellos es muy posible que necesite cambiarlos y aún está a tiempo. ¿Ha mirado las luces? Pues hágalo, y recuerde que las lámparas no son eternas, aunque luzcan es posible que no lo hagan con toda su intensidad y si tiene el coche sucio es posible que las ópticas también lo estén. ¿Ande, pásele un paño!
A la hora de emprender el viaje, no se marque horarios, conduzca relajado y aunque crea que conoce la ruta de sobra, infórmese de su estado, obras o nuevos trazados. A veces el camino más corto no es el más aconsejable. Mire un mapa o consulte algunas de las páginas web que sugieren itinerarios. Por supuesto no beba alcohol, ni coma en exceso antes de conducir, pero también, si está tomando una medicina, consulte a su farmacéutico o lea en su prospecto las posibles contraindicaciones para conducir. Esto quizá no se lo ha escuchado a la DGT, pero por favor téngalo en cuenta.
Pero, sobre todo, si ha leído o escuchado los mensajes de la DGT como «porque te van a pillar», «que no se salva nadie» o «porque te vas a romper la cara», por favor, de verdad, no se asusten, conducir con miedo si que es muy peligroso. Gracias y felices Pascuas.