Debacle del Logroñés CF en su lucha por ir hacia arriba y del Alfaro en su intento de huir del pozo
La vigesimonovena jornada de Segunda B deparó muy pocas alegrías para los equipos riojanos de la categoría. Un solo punto es muy poco, aunque para el que lo consiguió, el Club Deportivo Logroñés, es bueno, porque lo obtuvo fuera de casa y ante un rival directo, el Oviedo.
Los otros dos, el Logroñés Club de Fútbol y el Alfaro defraudaron, sobre todo el primero, porque jugaba en casa y debía conseguir los tres puntos para ir hacia arriba, mientras que los blanquillos los necesitaban para salir del pozo. Y ninguno de los dos lo hizo.
Lo malo del Club Deportivo Logroñés es que pudo conseguir los tres puntos, si no llega a ser por ese penalti que nadie vio excepto el colegiado y que dejó al equipo de Juan Carlos Herrero con un solo punto. El técnico había dicho antes del partido que era muy bueno ese punto, pero después de cómo se desarrollaron los acontecimientos, sabe a poco y da rabia no haber sumado los tres.
En el caso del Logroñés Club de Fútbol, Balta Sánchez había dicho que los puntos eran vitales para saber hacia dónde mirar y, después de lo visto, habrá que mirar dentro del propio equipo y ver lo que se debe hacer para que las cosas cambien de forma radical. El triunfo se hacía necesario. Y no es sólo que se perdiera, sino cómo se hizo, con un dominio aplastante del rival que deja tocado al equipo en esa lucha por intentar estar cerca de los puestos de privilegio.
Por último, el que más difícil lo tenía, porque el Guijuelo es un equipo muy fuerte en su campo, era el Alfaro, que sigue teniéndolo muy complicado. Sin embargo, en el caso del conjunto blanquillo, Bronte sabe que él mismo y sus hombres se lo van a dejar todo sobre el campo, tanto en los entrenamientos como en los partidos para salir del embrollo. De cualquier forma, ahora mismo está tocado.