Alrededor de 12.000 pescadores comienzan el domingo la temporada en La Rioja
¿Ya estamos aquí! Se acabó la espera y la desazón. De víspera y en capilla y con todo el equipo preparado, las compras hechas y los ríos, esperando. La pesca, la de verdad, comienza mañana para una afición que ronda las 12.000 licencias en La Rioja.
El domingo, mañana, no habrá quien sujete a los pescadores; muchos de ellos están ya en marcha. Ningún fenómeno meteorológico por adverso que sea, como ha sucedido esta semana, será capaz de retener a una afición enganchada a la reina de los ríos.
Pesca y almuerzo. O almuerzo y poco más, que suele ser, como casi siempre, lo que sucede en la primera jornada y durante todo el mes de abril.
El nivel de las aguas es medioalto y alto en los principales ríos trucheros de La Rioja. Una semana de intensas nevadas y deshielo va a distorsionar todas las expectativas habidas antes del temporal. Paciencia y buen almuerzo porque las aguas frías y los caudales altos no favorecen la actividad de las truchas ni para la cucharilla o la ninfa.
La temporada que comienza es, cuando menos, esperanzadora. Las repoblaciones realizadas van creciendo y las aportaciones de las frezas de los dos últimos años han sido notables.
Miguel Urbiola, director general de Medio Natural, se mostraba optimista. «Los muestreos realizados y las impresiones recogidas entre buenos aficionados indican que puede ser una buena temporada de pesca», señaló.
Pese a todo, la temporada anterior se nos escapó con una sensación extraña y rara. Sólo en julio y agosto comenzaron a aparecer las grandes truchas y hubo buenas 'pescatas'. Sin embargo, la presencia de miles de alevines de entre 7 y unos 20 centímetros en los meses anteriores fue notoria.
Las ingentes repoblaciones realizadas en los últimos años con alevines de distintos tamaños procedentes de la piscifactoría de Brieva (todas ellas con padres genéticamente puros y extraídos de los mismos ríos) comienzan a dar sus frutos.
Los sondeos realizados por técnicos de Medio Natural han corroborado una recuperación general de las pirámides de ejemplares después de repoblaciones selectivas por tamaños y tramos, según muestreos previos.
Si a todo ello unimos una freza notable que ha salido adelante (dos años sin avenidas), no es de extrañar que las impresiones recogidas en Medio Natural y entre algunos aficionados, sean alentadoras.