segunda b derbi alfaro - logroñés CF
La constancia de la calma
El oficio del Logroñés CF acaba con un desconocido Alfaro
Tocó derbi de poco fútbol y mucha táctica, en el que se impuso la cabeza, la constancia y el saber estar que planteó Balta para el Logroñés CF frente a un Alfaro desconocido en La Molineta. La necesidad y la obligación de ganar en casa pasaron factura a los blanquillos, que apenas se encontraron consigo mismos durante diez minutos en cada parte para buscar puerta. Y en eso tuvo mucho que ver el Logroñés CF, que presionó la línea creadora alfareña para impedirle salir con balón controlado en busca de puerta.
Desde el inicio, los rojiblancos tomaron el esférico. Con el aire a favor, buscaron balones colgados al área. Dos cabezazos suaves de Abasolo y uno de Alberto Alejandro buscaban puerta en los primeros compases mientras el Alfaro no lograba bajar el balón al suelo y jugar como le gusta.
Tras unos primeros minutos de poco fútbol, Gurría se llevó un balón por la derecha y asistió al área a Sola, despejado por Pablo Martín. Quería despertar el Alfaro y tuvo su primera ocasión. En el 14, Eransus peleó un balón y avanzó sobre la frontal, abrió a Yanguas I, quien enganchó el disparo. Dorronsoro se hacía con el balón en dos tiempos. Dos minutos después Sola forzaba una falta en la frontal. Su disparo salía ligeramente alto.
Hasta ahí dio de sí el Alfaro en la primera parte. La presión rojiblanca se incrementó y el Logroñés CF tuvo posesión y dominio territorial. Pero no sabía definir a pesar de las ocasiones de Viale de cabeza, un falso disparo de Vellisca que no logró empujar Alberto Alejandro o un duro chut de Abasolo que detuvo Íñigo, muy seguro también por alto.
El Alfaro, con viento en contra, había contenido al Logroñés CF. Saltaba en la segunda parte con ganas de tener balón y buscar puerta. Y lo hizo durante el primer cuarto de hora. Pero sólo contó una ocasión, una contra de Sola blocada por Dorronsoro. A pesar de que Bronte buscó fortalecer el centro con Diego Ruiz, los cambios deshicieron el concepto del equipo. Y más tras la lesión en el abductor de Gurría, que había comenzado a conectar con Sola.
De nuevo, el Logroñés CF imponía su máxima y la presión acababa con los buenos minutos alfareños, obligándole a errores en los pases ofensivos. Y volvió el Logroñés CF a llegar, sobre todo por bandas. Xaco metió entre líneas a Abasolo, quien batió cruzado a Íñigo. La expulsión de Joseba tres minutos después evidenció el desquiciamiento de un Alfaro que no se encontraba y que no tuvo margen de reacción. Y fue Íñigo el que impidió más goles a la contra.